El escritor José Alcántara Almanzar ha puesto a circular, a través de la Editorial Santuario, una nueva edición de su obra “Testimonios y profanaciones”.
El libro recoge una serie de ficciones literarias inspiradas en problemas sociales de épocas pasadas.
“Testimonios y profanaciones” está escrito en un lenguaje de fineza narrativa, que por su sencillez formal es capaz de llamar la atención a lectores de todo tipo al recrear la vida y la conducta de ciertos entes sociales que vivieron (y algunos que todavía viven) en la etapa actual de la evolución social.
Las páginas de este volumen contienen cuentos como: “Crónica trivial de una fiesta intima”, “Los demonios que habitan nuestros días”, “El laberinto revisitado”, “Con papá en casa de Madame Sophie”, “La fuerza de destino”, “La noche inconclusa”.
Cada cuento es precedido por un breve relato numerado del uno al seis. Esto sirve de ventana expositiva y otorga mayor dinamismo a la lectura del material.
El tema de un relato
La narración de sucesos de naturaleza social es la temática central en esta obra. El cuento número cinco narra la historia de un auditor que laboraba en una institución estatal, quien descubre que su empresa estaba siendo desfalcada y pensó en comunicar la situación al gobierno, pero primero decidió contárselo a los administradores de la empresa, quienes le pidieron guardar silencio hasta que ellos averiguasen quién era el autor de aquel robo. Al cabo de unos días, el auditor recibió un mensajero quien le entregó un sobre con una cuantiosa suma de dinero y una tarjeta que rezaba: Gracias por su discreción.
Para ese entonces la vida del empleado público cambió por completo, renunció a su cargo, se compró un Cadillac, mudó a su amante en un apartamento y viajó por toda Europa; otra parte del dinero fue gastado en lugares nocturnos y centros de diversión.
Cuando hubo gastado el dinero acudió de nuevo a la empresa para chantajear a los administradores del lugar, y estos les prometieron darle respuesta en poco tiempo. No transcurrieron más de tres días de aquella reunión, cuando el antiguo auditor fue encontrado ahogado en la piscina de una casa de veraneo.
El acontecimiento fue catalogado como un suicidio en los medios impresos, en los cuales además se hizo alusión al desfalco de la empresa. Los administradores afirmaron que el ex empleado de la institución había sustraído varios millones a la empresa donde él había laborado durante veinte año.
Para muchos, Alcántara Almanzar es uno de los autores más prominentes y coherentes de su generación.
Con su prosa elegante, la narrativa dominicana adquiere otra dimensión formal y una voz propia que mucha falta hacía.
El “Mosaico de Bacho”
Raúl Pérez Peña, mejor conocido como Bacho, trae al lector su “Mosaico histórico cultural”, donde recoge una amplia reseña de temas de la República Dominicana.
Con ilustraciones vivas que relacionadas con temas de nuestro pasado reciente, Bacho, hace una interesante reseña de algunos episodios que en cierta forma han contribuido a la formación cultural de nuestro pueblo.
Las páginas de esta edición contienen títulos como “20 fallecidos emblemas dominicanos del arte y la cultura”, donde veinte figuras ligadas al ámbito cultural han sido homenajeadas. Personajes de la dimensión de un René del Risco Bermúdez, Silvano Lora, Manuel del Cabral, Jean Luis Jorge, Asdrúbal Domínguez, Manuel Rueda y Narciso González, entre otros grandes hombres que han cobrado vida en las páginas de esta colección.
La imagen de la mujer adquiere otra dimensión de la mano de este periodista: veinte fotos inéditas rememoran la juventud de la heroína Minerva Mirabal y su entrañable amiga, Thelma Benedicto. Las fotografías son parte del patrimonio historico de la familia Pichardo Benedicto.