Los cien policías que formaron el “cordón de vigilancia” para evitar desórdenes en el entierro del jefe de la banda (agárrese) “Los Chonchones”, apodado (agárrese otra vez) “Boyón”, no tuvieron suficientes ojos para ver la cantidad de pistolones que llevaba el cadáver en su pecho, faraónico homenaje a quien supo hacer buen uso de ellas óy no precisamente para defensa propiaó, acumulando un prontuario cuyo número de víctimas nadie conocerá.
Cien policías tampoco fueron suficientes para garantizar a los comerciantes de la calle Peña Batlle, que no serían agredidos si mantenían sus puertas abiertas. Pudo más el miedo a Los Chonchones, quienes advirtieron que si no las cerraban, en veneración al cadáver de tan meritorio personaje, les entrarían a tiros.
Y como colofón, coronando el evento con altísimos honores, en el sarcófago fue colocada una botella de costoso champagne, en demostración de que el poder económico no es solo de los empresarios y funcionarios enriquecidos con esfuerzos propios, o dolo, sino de los que se juegan la vida en la calle distribuyendo sustancias que cada día se hacen más imprescindibles a una sociedad sumergida en la angustia y la falta de rumbo definido.
Simultáneamente, es decir, el mismo día, la muy inútil Comisión de Espectáculos Públicos decidió que, con la demostración de arrepentimiento de un productor de televisión, quien a las seis de la tarde agarró el miembro viril y los senos de un travesti, no menos inmoral en su particular programa, era suficiente como para merecer el perdón y permitirle reincorporarse a la noble tarea de “orientar y entretener a la población”.
Sentado el precedente (que hace ley), pueden seguir los indecentes haciendo y gritando obscenidades en los medios de comunicación audiovisuales, seguros de obtener impunidad tras manifestar un “sincero arrepentimiento” ante la estéril Comisión de Espectáculos Públicos, ente inservible desde que doña Zaida Ginebra abandonó su dirección.
No hay duda: El país avanzaÖ ¡Hacia el suicidio social!
Hasta que extremo hemos de llegar?O es que ya no hay vuelta atras? Gracias por sacar esos trapos sucios al aire.