Celebrar un cumpleaños, es celebrar la vida. El día en que se nace, se aprecia y se valora, porque ese día ha comenzado una vida, y porque ha comenzado un ser humano.
La celebración del cumpleaños de una persona, le ayuda a la autoestima. Cuando se oye a una persona que dice: “Nunca me han celebrado un cumpleaños en mi vida”, se siente pena, y él mismo siente que no se le ha estimado profundamente.
Cuando alguien ha pasado por la experiencia de que no se le ha celebrado cumpleaños, no debe pagar a los demás, a sus descendientes con la misma moneda, debe celebrar cumpleaños.
Recuerdo aquella persona que no recibió una celebración el día de sus 15 años, pero dijo: “A todas mis hijas le celebraré con mucho gusto sus 15 años”. Por eso, la celebración del cumpleaños, tiene mucho significado, y ayuda a celebrar la vida, hacer la fiesta y a valorar a las personas por lo que son, no precisamente por lo que tienen.
Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.