Los que comercializan las transmisiones de televisión de los partidos de béisbol profesional de otoño invierno deberían atencionar las observaciones hechas por Freddy Ortiz acerca de las saturaciones que están provocando en sus transmisiones.
Salvo la cadena de Los Leones del Escogido, las transmisiones televisivas de los demás equipos rayan en la necedad con el exceso de cintillos, sobreimposiciones, menciones y demás patrocinios en el desarrollo de los partidos. Las menciones deberían ser más cortas y espaciadas, los cintillos deberían ser más prudentes en cuanto a tamaño y frecuencia, las sobreimposiciones no deberían obstaculizar la imagen del partido, etc.
Ese abultamiento publicitario perjudica al anunciante porque termina molestando al público televidente; perjudica la transmisión porque satura la imagen y crea un ruido visual que obstaculiza la limpieza de la transmisión; perjudica los niveles de penetración de todos los anunciantes porque crea un canibalismo descomunal que complica la asmiliación de los mensajes; afecta a las transmisiones porque muchas veces los innings empiezan y los brakes de comerciales impiden que algunas jugadas se vean, en fin, desde todos los puntos de vista, este exceso publicitario es imprudente e infecundo. Sospecho que regular y limitar estos patrocinios podría enriquecer en lo profesional y en lo ético estas transmisiones. Asimismo podrían crear condiciones para que los esfuerzos publicitarios sean más beneficiosos y provoquen un retorno más satisfactorio de la inversión.
Las observaciones hechas por Freddy Ortiz buscan adecentar las transmisiones y crear condiciones para que éstas sean más productivas en todos los sentidos.
Sabemos que el evento es costoso y la publicidad es su sostén principal, pero ya la cadena de los Leones del Escogido lo ha hecho y resulta más placentero disfrutar de sus transmisiones por televisión y es casi seguro que en el orden económico los resultados fueron los mismos. Posiblemente una modalidad distinta podría generar mayores beneficios con menos disgregación y menos esfuerzo por parte de los comercializadores del evento.
Se impone la búsqueda de nuevos métodos de comercialización y difusión de la publicidad que se televisa en los juegos de pelota profesional del país. En todos los sentidos, valdrá la pena cambiar y mejorar los recursos empleados hasta hoy.
Recuerden que en estos tiempos lo único permanente es el cambio.