Miércoles 22 de Mayo, 2013 Santo Domingo
Las Sociales
Aprovechar el tiempo

La infancia y la adolescencia son las épocas ideales para aprovechar el tiempo. Mientras más clases tomen los niños y adolescentes, mucho mejor. En estos días que iniciaré las clases de etiqueta para niños y niñas, he recibido muchas llamadas de padres, y algunos me han externado su curiosidad de si realmente un niño puede aprovechar los temas de etiqueta. A partir de los 8 años es la edad ideal para aprender estos temas. Ya se cuenta con un desarrollo sicomotriz adecuado para tener sincronía en los movimientos y poder dominar los cubiertos. Los hábitos arraigados desde la infancia hacen más fácil su posterior desarrollo, además, es un valor agregado para toda la vida. Por ejemplo, no tiene la misma fluidez y gracia una persona que baila ballet desde pequeña, a una que lo aprendió ya siendo grande. Lo mismo pasa con los buenos modales. Aprender, desde pequeños, los movimientos, la forma de actuar con elegancia y seguridad y los detalles de cortesía adquiriendo, en germen, esas cualidades en la niñez ayuda a pulir mejor dichas destrezas para el futuro. Con las buenas maneras los hijos aprenden, desde el comienzo, a tenerse en cuenta los unos a los otros, al dominio de sí y el respeto a los demás. ¿Cuándo un niño puede considerarse que es “todo un caballero”? cuando practica los detalles de cortesía de manera natural, elegantemente y con gracia.  Cuando es paciente, sereno, sabe esperar, es atento con las damas y encantador con sus amigos. Las demás virtudes se van desarrollando armónicamente con el tiempo, a medida que va creciendo. Para enseñar y lograr cambios positivos es fundamental la conexión maestro-alumno. Muchas personas piensan que todo el tema de la etiqueta y el protocolo es algo obsoleto, y que cuando se tratan temas como éstos suelen ser aburridos o lo vinculan a personas muy mayores. Respondiendo a esta inquietud o percepción, yo calificaría de obsoleto algunas formas de enseñanza, pero no el tema. La educación y las buenas formas nunca pasan de moda, y se practican universalmente. En mi caso particular, la metodología de enseñanza que uso es una metodología mecánica interactiva, donde se participa, disfruta, al mismo tiempo que se aprende. La niñez es la mejor etapa para aprender. Si volviera atrás, y devolviera el tiempo, aprovecharía todavía aún más mi niñez sin quejarme tanto con mi madre cuando me apuntaba a las clases extracurriculares. Tomará clases de todo tipo, y no dejará pasar ninguna oportunidad. No olvidemos que la buena educación tiene dos aspectos, el de la cortesía que se aprende desde el seno de la familia, y otro más amplio de cara al futuro.

www.lyndarodriguez.com
Sígueme en Twitter: @LyndaRodriguez1