
La campaña de reelección del presidente de EEUU, Barack Obama, sufre una fuerte caída de las contribuciones procedentes de los grandes donantes y se ve obligada a depender en mayor medida de las aportaciones de los militantes de base, informó ayer el diario The New York Times.
Según el diario, el descenso, que se registra en todas las áreas de grandes contribuyentes que acudieron a donar dinero masivamente al entonces senador demócrata hace cuatro años, hace que la recaudación de la campaña con miras a los comicios de noviembre próximo esté hoy día por detrás de los niveles que lograba a estas alturas de 2008.
Ello ha suscitado, agrega, “creciente preocupación entre sus asesores y simpatizantes”, ante la perspectiva de los fondos que puedan obtener los republicanos y sus grupos de simpatizantes paralelos, conocidos como “Super PAC” y que pueden recaudar dinero sin las limitaciones que la ley impone a los órganos políticos oficiales.
Debido a esto, indica el diario, Obama se ve obligado a depender más de los militantes de base.