
Abril ha sido nombrado a petición del Instituto de la Familia, desde hace ya varios años, el Mes de la Prevención del Abuso Infantil.
¿Cómo hemos llegado a este punto de tener que proteger a nuestros niños del abuso cometido muchas veces hasta por sus propios padres o familiares cercanos?
¿Qué está sucediendo con nuestra sociedad, con nuestras instituciones, hoy?
En el Antiguo Testamento se reprende a los abusadores de los débiles y de los oprimidos por la injusticia de los poderosos. Un padre autoritario siempre será visto por su hijo/a como el opresor. La psicología ha avanzado mucho en estos tiempos. Es ahora que se estudia la conducta de los individuos y se han visto las consecuencias del abuso del autoritarismo de los padres para con los hijos, que lo que crean es rebeldía y falta de confianza en ellos mismos.
Se considera abuso infantil, a toda conducta de un adulto hacia un menor (hasta los 18 años) que por acción u omisión lesiona su desarrollo físico, psicológico o sexual. Por lo tanto, es abuso la acción de golpear, insultar a un niño/a, como también es abuso, no darle su medicina cuando la necesite o no cuidarlo/a de los peligros, no vestirlo/a, no calzarlo/a adecuadamente. En estos casos donde se omite la acción de protección, se llama negligencia.
Un niño/a abusado, será en el futuro un padre o una madre abusador/a, debido a que aprendemos a través de patrones de conducta. Por eso es tan importante concienciar a las personas acerca de sus actitudes hacia los demás.
Todo cristiano practicante, cada día debe hacer un alto en el camino y sacar un momento para reflexionar: ¿Estamos abusando de los seres indefensos que están a nuestro cuidado? ¿Estamos ejerciendo algún tipo de poder manipulador hacia alguien? Es bueno estar consciente de cuáles son nuestros derechos y responsabilidades como pareja y como padres de familia. Los hijos no son propiedad de nadie. Son de Dios. Los padres solamente somos sus instrumentos para guiarlos hacia el bien y lograr su realización como personas, hijos de un mismo Padre, Dios.
La familia, hoy más que nunca debe retomar el papel para el que fue constituida por Dios: Una comunidad de vida y de amor, con la misión de custodiar, revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo y participación real del amor de Dios por la humanidad entera. ¿Qué ha pasado con la familia, hoy? Pues, que ha abandonado su misión y ha permitido que su lugar lo cojan los medios de comunicación social, que no son los que mejor forman, sino, que deforman muchas veces a los miembros de esa misma familia; los amigos, que a veces no son tan buenos; la calle, que no es la mejor consejera.
Es por eso que el Instituto de la Familia va a celebrar el próximo miércoles 25 de abril su VII Seminario con el tema: “Alternativas de Atención a Adolescentes en Conflicto con la Ley”. Porque estos delincuentes de hoy, son muchas veces también víctimas por negligencia, por ignorancia, por irrespeto de sus propias familias, a sus propios derechos como seres creados a imagen y semejanza divina. Los jóvenes son, queramos o no, miembros de una familia, funcional o disfuncional. Los adultos tienen la responsabilidad de velar por ellos. Y si no lo hacen son también responsables de lo que ellos hagan.
En el seminario se verá la forma de rehabilitarnos, además de tener un programa de prevención para que dichos adolescentes no vuelvan a caer en la tentación de convertirse en delincuentes de nuevo. Vamos a escuchar programas de recuperación y reinserción. Vamos a ver que es posible que la persona se regenere. Somos cristianos y nunca debemos perder la esperanza de tener un mundo mejor. La familia es sumamente importante para la educación de los hijos. Vamos a ayudarla, vamos a colaborar con ella en los mecanismos de prevención de males mayores.
El seminario será en el hotel Meliá Santo Domingo, de la George Washington, de 8:00 de la mañana a la 1:00 de la tarde. En el Instituto de la Familia pueden obtener más información.
Que el Cristo Resucitado, nos ayude en esta misión evangelizadora de la familia dominicana. Amén