Sólo sus pasos se oían. La atención selló los labios de los invitados. Por la puerta de la iglesia Santísima Trinidad entró Desirée Bruno de brazos de su padre Miguel Bruno para ser desposada por Luis Mariano Castillo frente al altar, hicieron un juramento de amor.
Culminó el solemne acto y, como es costumbre, todos se acercaron a la pareja para desearle la mejor de las suertes en su nueva vida juntos.
Luego los recién casados, sus familiares y demás convidados se dirigieron hacia el Gran Salón del hotel Meliá, lugar donde los esperaba una gran fiesta que culminó pasadas las cuatro de la madrugada con una hora loca tipo “Mardi Gras”, a cargo de Joy Entertainment.
Miguel Bruno y Mayra Guerra de Bruno, padres de la novia, y Rafael Castillo y Fenia Velázquez, del novio, desearon la mejor de las suertes a sus hijos en ésta nueva etapa.