Mineros españoles y simpatizantes indignados por las fuertes medidas de austeridad del país se enfrentaron ayer miércoles con la policía en una de las avenidas más famosas de Madrid, choque que dejó seis inconformes lesionados por balas de goma.
Dos agentes resultaron heridos y siete personas fueron arrestadas. La marcha de los mineros del carbón en la capital fue para algunos la culminación de una caminata de casi tres semanas hasta Madrid desde las remotas regiones del norte y el este en las que se ganan la vida, y despertó la simpatía de españoles cansados de una serie de medidas gubernamentales que han aumentado los impuestos, facilitado el despido de trabajadores y reducido los apreciados servicios estatales. Miles de personas recibieron como héroes a los mineros a lo largo de la avenida de La Castellana mientras se congregaban frente al Ministerio de Industria.
Fuegos artificiales
Los mineros detonaron fuegos artificiales ensordecedores cuando marchaban y luego los arrojaron a las camionetas de la policía antidisturbios que custodiaba el ministerio, el cual supervisa la industria minera.
La policía disparó balas de goma contra el suelo en señal de advertencia y luego contra los manifestantes después de que éstos lanzaron más fuegos artificiales a los agentes, además de piedras y botellas, dijeron testigos. La mayoría de los inconformes huyeron a las calles laterales en busca de seguridad una vez que estalló la violencia.