El jefe de la Policía de Puerto Rico, Héctor Pesquera, anunció ayer la reestructuración organizativa de las fuerzas de seguridad de la isla, iniciativa que pretende agilizar los planes de trabajo y reducir la burocracia.
Pesquera señaló en conferencia de prensa que se llevará a cabo una reducción de trece a cuatro en el número de regiones policiacas de Puerto Rico y que desaparecerá la Superintendencia de Operaciones de Campo.
"Cada región tendrá sus propias divisiones de tránsito, drogas, operaciones de campo e investigaciones criminales", indicó Pesquera, que subrayó que el objetivo de la medida es hacer más ágil el funcionamiento del cuerpo policial.
Pesquera no anunció, sin embargo, ninguna medida destinada a frenar la ola criminal que azota a Puerto Rico y que solo el pasado fin de semana se cobró la vida de 9 personas en diferentes incidentes violentos.
El anuncio llega semanas después de que Amnistía Internacional (AI), sección de Puerto Rico, respaldara a la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) al exigir al Gobierno que ponga fin a los supuestos abusos que ejerce la Policía local contra ciertos colectivos de la población.
Según ACLU, en Puerto Rico la Policía lleva a cabo medidas de fuerza excesiva y letal contra civiles, especialmente en comunidades con bajos ingresos, personas de color y de origen dominicano.
ACLU estima que entre 2010 y 2011 un total de 21 civiles murieron a manos de agentes de la Policía de Puerto Rico.