Por lo menos trece personas murieron a causa de violentas tormentas que se desencadenaron sobre el este de Estados Unidos y que dejaron sin suministro eléctrico a cientos de miles de personas.
La región había experimentado temperaturas tórridas antes de las intensas tormentas del viernes. Millares de personas se quedaron sin luz ni aire acondicionado mientras las cuadrillas trabajaban para despejar troncos y ramas y restablecer la electricidad.
La caída de árboles causó la muerte de seis personas en Virginia, dos en Nueva Jersey, dos en Maryland, una en Ohio y otra en Washington DC.