El emisario internacional Kofi Annan llegó ayer lunes a Damasco, donde se declaró “horrorizado” por la reciente matanza de Hula, que pone en peligro su plan de paz y fue duramente condenada por el Consejo de Seguridad de la ONU.
“Estoy personalmente conmocionado y horrorizado por los trágicos acontecimientos de hace dos días”, dijo Annan refiriéndose a esta masacre que dejó el viernes 108 muertos, entre ellos unos cincuenta niños, según la ONU.
“Es un acto repugnante, de graves consecuencias”, añadió Annan. Según su portavoz, tiene previsto reunirse con el presidente sirio Bashar al Asad, representantes de la oposición y el general Robert Mood, jefe de la misión de observadores en Siria.
El ministro sirio de Relaciones Exteriores, Walid Muallem, recibió a Kofi Annan y al general Mood la tarde de ayer. Según la agencia oficial Sana, el canciller sirio explicó a Annan “la verdad sobre lo que ocurre en Siria y los ataques contra el orden que pretenden sembrar el caos” pese a “las reformas que Siria está adoptando en todos los ámbitos”.
En el momento en que Annan llegaba a Damasco, Francia y Gran Bretaña anunciaron que iban a “actuar juntos para incrementar la presión de la comunidad internacional sobre Bashar al Asad”.