Estudiantes de medicina de La Paz se crucificaron en Bolivia, mientras otros se extrajeron sangre con jeringuillas para escribir carteles en apoyo a médicos de la salud pública en huelga contra la ampliación de su horario de trabajo.
Mientras, los indígenas se preparan para una marcha desde la Amazonia yhasta la paz, exigiendo demandas sociales.
Siete jóvenes universitarios fueron voluntariamente atados por sus compañeros a árboles y mástiles con los brazos en cruz en una plaza enfrente del despacho del ministro de Salud, Juan Carlos Calvimontes, cuya dimisión también solicitan, informó el dirigente de los médicos, René Pórcel.
En un nuevo episodio del conflicto médico, que ya lleva un mes de protestas, los estudiantes se oponen a un aumento de 6 a 8 horas la jornada laboral de los médicos.