El flujo migratorio neto sin precedentes que trajo a Estados Unidos a 12 millones de mexicanos durante cuatro décadas se detuvo y tal vez se ha revertido, según el centro de estudios Pew Hispanic Center.
Jeffrey Passel, D’Vera Cohn y Ana Gonzalez-Barrera fueron los autores de un reporte basado en estadísticas proporcionadas por las oficinas del Censo de ambas naciones divulgado el lunes, en el cual atribuyeron la tendencia a una combinación de factores como la alicaída economía estadounidense, el incremento de las deportaciones, los riesgos relacionados con los ingresos ilegales al territorio estadounidense, una mayor vigilancia en la frontera binacional y el declive a largo plazo de la tasa de natalidad en México.
Durante el quinquenio 2005-2010, un total de 1,4 millones de mexicanos emigraron a Estados Unidos - menos de la mitad de los 3 millones que emigraron entre 1995-2000- mientras que 1.4 millones de mexicanos retornaron desde Estados Unidos a México, casi el doble de la cifra registrada durante un quinquenio de la década previa.
El documento afirmó que la mayoría de los retornos ocurrieron de manera voluntaria. “Ha estado claro durante varios años que el flujo migratorio de México a Estados Unidos ha disminuido desde 2006, pero hasta hace poco había escasa evidencia de que el flujo de regreso a México haya aumentado”, afirmó el reporte.
“El vacío lo llenaron estadísticas nuevas del censo mexicano de 2010, según las cuales la cantidad de inmigrantes mexicanos que regresaron durante los cinco años previos al censo de 2010 duplicó a los que volvieron durante los cinco años anteriores”.
Pese a la interrupción en el flujo migratorio procedente de México, el Pew Center dijo que la población estadounidense- mexicana continúa creciendo y alcanzó 33 millones en el año 2010.