Bélgica, Francia y Holanda, en cooperación con EEUU, reafirmaron ayer su compromiso de reducir la producción para uso médico de uranio altamente enriquecido, con el fin de prevenir que grupos terroristas puedan acceder a este material.
Tras la cena inaugural de la II Cumbre de Seguridad Nuclear de Seúl, que reúne entre ayer y hioy a más de 50 líderes mundiales, los cuatro países anunciaron su decisión de llevar a la práctica el acuerdo alcanzado en la primera edición del evento, que tuvo lugar en Washington en abril de 2010.
De acuerdo con el mismo, Bélgica, Francia y Holanda, principales generadores de uranio altamente enriquecido de Europa, se comprometen a reconvertir para 2015 sus industrias con el fin de que la actual producción de isótopos de este material destinados a uso médico se realice con uranio de bajo enriquecimiento.
“Es una fecha realista para llevar a cabo nuestro cometido”, puntualizó en una rueda de prensa el ministro de Exteriores de Holanda, Uri Rosenthal.
En tres años, los tres países europeos deberán contar con una producción sostenible de isótopos de uranio de bajo enriquecimiento, para lo que EEUU se comprometió a proveer los suministros necesarios en caso de que el proceso de reconversión cause una escasez de existencias que pudiera afectar a pacientes.
“El presidente Barack Obama tiene la firme determinación de reducir la presencia de uranio altamente enriquecido en el mundo, incluidos los reactores de investigación”, afirmó el secretario de Energía de EEUU, Steven Chu.