El líder de Al-Qaida exhortó el domingo a deponer al “régimen pernicioso, canceroso” de Siria, lo cual generó temores de que los extremistas islámicos intenten aprovechar una sublevación contra el presidente Bashar Assad cada vez más sangrienta.
El régimen culpa a terroristas de la insurrección de 11 meses y el respaldo de al-Qaida crea nuevas dificultades para Estados Unidos, sus aliados occidentales y los estados árabes que intentan dilucidar una manera de obligar a Assad a dejar el poder.
La Liga Arabe de 22 naciones exhortó el domingo al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a que forme una fuerza de paz conjunta para Siria, pero Damasco rechazó la propuesta de inmediato.
En un video de ocho minutos publicado el sábado en sitios de internet extremistas, Aiman al-Zawahri pidió a los musulmanes en Irak, Jordania, Líbano y Turquía que respalden a los insurgentes sirios.
“Una Siria herida sigue sangrando día tras día y el carnicero (Bashar Assad) no es detenido y no se detiene”, dijo al-Zawahri, que asumió el control de al- Qaida después que Osama bin Laden fue muerto a manos de las fuerzas especiales estadounidenses en mayo pasado. “Sin embargo, la resistencia de nuestro pueblo en Siria está aumentando a pesar de todos los dolores, sacrificios y sangre”.