La ola de frío que ha afectado a Francia durante las últimas dos semanas empezaba a retirarse esta tarde con la llegada desde la costa atlántica de un frente que traía precipitaciones y una alerta por nevadas en el interior.
Los servicios meteorológicos de Météo France indicaron que las nevadas, que habían empezado a caer débilmente en las regiones de Normandía, Picardía y Nord Pas de Calais, iban a extenderse en las próximas horas hacia el este.
Météo France espera espesores de entre dos y cinco centímetros (localmente hasta diez) en esas regiones donde ya ha empezado a nevar, pero también en otras donde debe ocurrir próximamente, como Ile de France, Champagne-Ardennes, Centro y Pays de la Loire.
En la región de París se ha reforzado al nivel 2 el plan para la nieve y el hielo por los problemas de circulación que se podrían generar.
Hay 39 del centenar de departamentos franceses que siguen en alerta naranja por el frío.
El Centro Nacional de Información Vial (CNIR), además de advertir de un previsible deterioro de las condiciones de tráfico por las nuevas precipitaciones, recordó que en el interior de Córcega parte de las carreteras siguen difícilmente transitables por la nieve caída el viernes y el sábado.
Las temperaturas deben empezar a subir en toda Francia con este frente nuboso, pero se van a mantener bajo cero al menos durante la noche en el interior del país, con mínimas que todavía se situarán en algunas zonas, sobre todo del este, entre 8 y 13 grados bajo cero.
No serán, sin embargo, tan bajas como las observadas en la noche del sábado al domingo, cuando se llegó a 18 bajo cero en la ciudad de Aubusson (centro).
Météo France calcula que a partir de mañana esas temperaturas volverán a ser positivas, primero en el oeste y en el centro del país, y en el noreste a partir del martes.
Esta tarde se encontró sin vida a un hombre de origen polaco en una vivienda ocupada por personas sin techo de Marc-en-Baroeul, cerca de la frontera con Bélgica, posiblemente a causa del frío.
Durante estas dos semanas, las autoridades francesas han atribuido una quincena de muertes a la ola de frío.