Colombia y Venezuela acordaron ayer viernes un nuevo mecanismo binacional para controlar los cultivos ilícitos de coca en la frontera, en la primera cita en años de los ministros de Defensa de ambas naciones, pero en la que el titular venezolano Henry Rangel aprovechó para desvirtuar los señalamientos de que tiene nexos con las FARC.
Los ministros venezolanos de Defensa, general en jefe Henry Rangel Silva, y de Relaciones Interiores, Tareck El Aissami, catalogaron como una “furiosa campaña” contra el gobierno del presidente Hugo Chávez, las acusaciones según las cuales el jefe de la cartera castrense está vinculado con las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
A “la mentira no se le puede presentar pruebas porque la mentira no tiene pies”, dijo Rangel al ser consultado en una conferencia conjunta con su colega colombiano Juan Carlos Pinzón.