El potente huracán Earl avanzaba ayer miércoles hacia la costa oriental de Estados Unidos y los habitantes desde Carolina del Norte hasta Maine se mantenían alertas para saber por dónde pasará la tormenta.
Un cambio leve del rumbo pronosticado para el huracán de categoría 4 —la segunda más potente— podría poner en peligro a millones de habitantes de la región más poblada de Estados Unidos.
El miércoles, turistas que vacacionaban en islas costeras de Carolina del Norte cargaron sus coches y partieron hacia el territorio continental, con lo que pusieron fin a su veraneo justo antes del fin de semana largo del Día del Trabajo.
Los gobernadores de Carolina del Norte, Virginia y Maryland declararon el estado de emergencia, mientras que más al norte funcionarios de emergencias instaban a la población a tener listas provisiones y planes en caso de desastre.
Se esperaba que el huracán llegara a la costa esta noche y luego siguiera hacia el noreste sobre el mar, en un rumbo paralelo al litoral.
Sin embargo, los meteorólogos dijeron que podría acercarse a tierra y cruzar la isla de Long Island, en Nueva York, la zona metropolitana de Boston y el balneario de Cape Cod. Esto podría significar la diferencia entre un clima lluvioso y ventoso y condiciones mucho peores, con vientos huracanados.