Teherán.- Irán notificó ayer lunes a la AIEA que comenzará a producir uranio altamente enriquecido pese a las presiones internacionales a no ser que las grandes potencias le suministren el combustible nuclear, lo que ha llevado a Francia y a Estados Unidos a pedir “fuertes sanciones”.
La República Islámica ha informado a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) que el martes lanzará en la planta de Natanz (centro) un proceso para enriquecer al 20% el uranio que dispone al 3.5%, según el representante iraní en la AIEA, Ali Asghar Soltanieh.
“Hemos invitado, en esta carta, a los inspectores de la AIEA a estar presentes (en Natanz) ya que todas las instalaciones nucleares de la República Islámica se hallan bajo el control de la Agencia”, precisó, citado por la agencia de prensa IRNA.
La decisión se tomó, según Teherán, debido al bloqueo de las negociaciones con los Seis (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña, Alemania) sobre el suministro a Irán de combustible enriquecido al 20% que dice necesitar para un reactor de investigación médica.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates “convinieron en que es el momento de adoptar sanciones fuertes, con la esperanza de una reanudación del diálogo” con Teherán sobre su programa nuclear, afirmó el Elíseo tras una reunión entre ambos en París. Los dos consideraron que “desgraciadamente, el momento de las sanciones” ha llegado para Irán “ya que la mano tendida no se aprovechó”.