Buenos Aires.- El Senado argentino aprobó ayer la ley de reforma política que establece elecciones internas partidarias simultáneas, abiertas y obligatorias y regula el financiamiento de las campañas electorales, que era resistida por la oposición.
El oficialismo obtuvo 42 votos a favor, contra 24 de grupos opositores, con lo que cumplió con el requisito necesario para sancionar la norma con la mitad más uno de los integrantes del cuerpo (37 senadores).
En la última sesión del Senado de mayoría oficialista, los senadores no modificaron el texto que había recibido la media sanción en la Cámara de Diputados el pasado 19 de noviembre.
Para la aprobación de la reforma política, proyecto que impulsaba la presidenta Cristina Fernández, el gobierno prorrogó las sesiones ordinarias, que tendrían que haber concluido el 30 de noviembre.
El 10 de diciembre asumirán los diputados y senadores electos en los comicios legislativos del 28 de junio y el oficialismo perderá la mayoría en ambas cámaras del Parlamento.
Los legisladores que responden al gobierno se habían visto obligados a introducir unos 50 cambios al proyecto para obtener los votos necesarios para su aprobación en la Cámara de Diputados el pasado día 19.
La iniciativa era cuestionada por partidos de centroizquierda tradicionalmente aliados al gobierno porque afirman que la norma disminuirá las posibilidades electorales de los partidos menores y marcará el regreso del bipartidismo entre el Peronismo y la Unión Cívica Radical.
La ley fija la realización de primarias partidarias abiertas, simultáneas y obligatorias, que se llevarán a cabo el segundo domingo de agosto, dos meses y medio antes de las elecciones presidenciales o legislativas.
También fija en el 4 por mil del total del padrón la cantidad de afiliados que debe tener un partido político para obtener la personería jurídica y establece un piso de 2% del total de votos en dos comicios sucesivos para que un partido pueda seguir vigente.