EFE
GAZA.- Los habitantes de Gaza, desesperados y exhaustos tras casi tres semanas de incesantes bombardeos israelíes, se aferran a la esperanza de que la pesadilla llegue a su fin tras anunciar ayer Hamas que podría aceptar el plan egipcio para un alto el fuego.
Después de diecinueve días de asedio y violencia, de encierros, angustias y malas noticias, los palestinos de Gaza comienzan a ver una luz al final del túnel en que Israel les ha sumido desde el inicio de la violenta operación “Plomo Fundido”.
La rabia, la impotencia y la consternación que ha dejado atrás un sinnúmero de dramas y más de un millar de muertos dio paso ayer, por fin, a un poco de optimismo. “Ya hemos perdido suficiente. No queremos esperar y seguir perdiendo más y más vidas”, dijo Raed Al Atar, propietario de una tienda de ropa en Gaza capital.
“La noticia de que Hamas ha aceptado la iniciativa egipcia me alegra y me da la esperanza de que la guerra acabe pronto y yo pueda volver a abrir mi tienda y regresar a la normalidad”, añadió.
“¡Ya está bien!”, proclama enfadada Angy Obeid, una profesora universitaria de 31 años, madre de tres hijos, que no puede ya con “la tristeza de todas esas imágenes, todos esos niños muertos”. “No puedo dejar de imaginar que son mis hijos los que aparecen en la tele”, dice.