BRUSELAS.- La Comisión Europea presentó ayer miércoles una nueva batería de medidas para luchar contra la inmigración ilegal, entre ellas una propuesta para instaurar sanciones mínimas a nivel europeo para quienes empleen a ciudadanos de países terceros en situación irregular.
Con el objetivo de enfrentar “un factor clave de atracción para la inmigración ilegal”, los 27 Estados miembros de la UE deberán prever sanciones administrativas, financieras y, en los casos más graves, penales para los empleadores de clandestinos.
Esos casos “graves” son la reincidencia (tres infracciones en un lapso de dos año), el número de extranjeros empleados (más de tres), la explotación agravada y la utilización voluntaria de víctimas de tráfico humano.
“Un factor clave de atracción para la inmigración ilegal es la posibilidad de obtener trabajo en la UE sin el estatuto legal requerido. Por ello, acciones contra la inmigración ilegal y la residencia ilegal deben incluir medidas contra ese factor de atracción”, señala la Comisión en su propuesta.
“El eje de estas medidas debe ser una prohibición general de emplear ciudadanos de países terceros que no tengan derecho de residir en la UE, acompañada de sanciones contra los empleadores que infrinjan esa prohibición”, agrega el texto presentado por el comisario europeo de Justicia, Franco Frattini.