Las frutas son alimentos importantes en la dieta de una persona y en particular de un bebé. La importancia de las frutas en la dieta de los niños radica en que estas son fuentes de nutrientes esenciales para garantizar un buen crecimiento físico y desarrollo intelectual.
En la alimentación infantil, las frutas aportan nutrientes que actúan mejorando las reacciones químicas de los distintos procesos orgánicos de los niños, para asegurar un crecimiento adecuado.
De igual manera, la fruta es rica en fibras y vitaminas. Los cítricos (fresa, frambuesa, kiwi y mora) tienen un gran contenido de vitamina C. las frutas de color amarillo como el albaricoque y el mango contienen B-caroteno que es transformado en vitamina A por el organismo.
Por lo general, los niños suelen resistirse a consumir frutas y verduras, por ello es importante realizar preparaciones vistosas que permitan, en este caso, la incorporación de frutas. Es necesario transmitirles la importancia de las frutas en la dieta, para que puedan incorporar el hábito de su consumo en forma diaria.
Las frutas son dulces y por eso, una vez que el bebé ha tenido la oportunidad de probarlas, seguirá pidiendo más. Por su sabor, la fruta, es el sólido ideal para darle por primera vez, y además porque al comienzo puede darse de forma casi liquida.
Lo recomendable es empezar a darle a su bebé una fruta cada vez. Así usted podrá descubrir si una fruta no le sienta bien o si a él no le gusta. Por ejemplo las mejores frutas para iniciar son las manzanas, el banano, la papaya y la pera suave. Se pueden dar majadas en forma de papillas o puré; no olvide probarlas antes para asegurarse de que esté madura o tenga buen sabor. Una vez haya descubierto cuales frutas le puede dar al bebé, podrá empezar a hacer combinaciones.
¿Te cuesta lograr que los niños coman frutas? Pues entonces, nada mejor que “engañarlos” con un noble helado. Se trata de un postre hecho en base a yogur, guineo, fresas y miel. Es absolutamente saludable y les encantará sin duda alguna.
Ingredientes: 2 guineos, 1 taza de fresas, 1 taza de yogurt de vainilla, una cucharada de miel, granola y chips de chocolates para decorar.
Preparación:
Limpia las fresas de sus cabitos verdes y colócalas en la licuadora, añade el guineo en trozos y también el yogurt, por último la miel. Licua hasta formar una especie de crema y lleva al refrigerador. Al cabo de un tiempo retira, mezcla bien para que no pierda su consistencia cremosa y lleva un rato más al refrigerador. Por último sirve decorando con los chips y la granola.