Imprimir sin imágenes
La Vida 27 Marzo 2012
0 Comentarios
Tamaño texto
UNA CONDICIÓN ESPECIAL NO DETERMINA LOS VALORES
¡A educar sin excluir!
LA EDUCACIÓN INCLUSIVA ES UN PROCESO QUE RESPONDE A LA DIVERSIDAD SIN IMPORTAR LA CONDICIÓN DEL NIÑO
Coralis Orbe
coralis.orbe@listindiario.com
Santo Domingo

Una de las principales preocupaciones para los padres es la educación que reciben sus hijos en la escuela.

Por ello son exigentes a la hora de elegir un centro educativo. Pero las exigencias se pueden convertir en exclusión y rechazo, ya que muchos padres no permiten que sus hijos reciban clases con niños que tengan una condición especial, porque no están de acuerdo con la educación inclusiva.

Según explica la psicóloga Diana Veloz, una educación inclusiva es un proceso de transformación en la escuela y se desarrolla para responder a la diversidad. Esta implica la participación de los niños con necesidades de educación especial en los centros educativos ordinarios.

Veloz señala que la aceptación de la educación inclusiva en la sociedad se debe a varios motivos como son: la demanda social de que todos tenemos derecho a la educación; también porque se ha demostrado que segregar a una escuela especial tiene menos ventajas y además porque está claro que la interacción social es un elemento esencial en los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Sin embargo, hay quienes se atemorizan de sólo pensar que sus hijos pueden recibir clases con niños discapacitados.

“Lo que he e s cuchado con más frecuencia es que piensan que sus hijos se van a atrasar en el proceso de aprendizaje porque hay que esperar al otro. Pero esto es totalmente erróneo ya que cuando un niño es incluido viene consigo una adaptación de currículo que atenderá a esa necesidad”, indica Veloz.

Añade que lo padres que se niegan a que sus hijos formen parte de la educación inclusiva es porque no desean que en algún momento los infantes puedan sentir angustia, lástima o inseguridad por el otro. “Pero esos sentimientos no son buenos ni malos. Simplemente puede pasar pero así mismo tiene sus ventajas, porque los niños se abren a la diversidad”, asegura la especialista.

(+)
VENTAJAS DE LA EDUCACIÓN INCLUSIVA

Al referirse a las ventajas que tiene la educación inclusiva, la psicóloga Diana Veloz explica que los niños que estudian con otros que tienen una condición especial aprenden a no excluir ni rechazar así como a fomentar el respeto, ya que la integración educativa es el primer paso hacia la verdadera integración social.

Sostiene que la interacción social para los niños es una gran ventaja porque los ayuda en el proceso cognitivo.

También influyen los recursos que utilice el centro educativo para lograr una relación efectiva entre los niños sin importar la discapacidad.

La integración crea valores
“Cuando un padre sabe que su hijo estudia en una escuela donde hay niños con necesidades educativas especiales, tratan de retirarlo para que no los imiten en la conducta”, dice Deida de Pérez, directora del centro de educación integrada Pasitos.

Según Pérez, es importante que los niños con condiciones especiales puedan recibir una educación con niños sin necesidades educativas.

“Un niño que tiene condiciones especiales puede compartir e interactuar con otros, pero primero hay que tratarle la conducta”, manifiesta Pérez.

Para Lía Ferreras, psicóloga de Pasitos, en el país no hay muchos colegios que estén trabajando el método de integración por el rechazo de los padres que no tienen hijos con condiciones especiales.

Ferreras indica que cuando se trabaja con educación integrada hay que centrarse en el desarrollo del niño.

“En pasitos trabajamos diversas áreas del desarrollo: conductual, emocional y cognitiva. Con cada estudiante se trabaja de manera individual sin importar la condición que tenga o deje de tener”, asegura.

Ferreras indica que no hay que recluir a los niños porque tenga una condición ni mantenerlos aislados.

“Si decimos que los cojos sólo se pueden juntar con cojos nunca van a llevar una vida normal.

El propósito de este método educativo es que todos aprendan a convivir”, Señala Ferreras.

Añade que los centros que trabajan con educación integrada o inclusiva deben tener en cuenta que las aulas no pueden tener muchos alumnos para un mejor desarrollo.

De su lado, Pérez considera que una educación integrada tiene sus beneficios: los niños que no tiene una condición y crecen con otros que sí la tienen son más abiertos y bondadosos. Asegura que en la integración no importa quién sea el otro, sino que se acepte como es.

(+)
UNA LABOR ESPECIALIZADA

El centro educativo Pasitos tiene nueve años trabajando con educación integrada.

Según explica Deida de Pérez, en el centro educativo se ofrece terapia del habla y ocupacional. “Los niños discapacitados requieren de mucha terapia para poder adaptarse”, dice.

De acuerdo con Lía Ferreras, los casos que más se tratan son: autismo, trastorno generalizado del desarrollo, déficit de atención con hiperactividad, síndrome de Down y parálisis cerebral infantil.

Pasitos recibe niños desde los nueve meses hasta los 14 años. Imparten clases de preescolar y básica hasta sexto grado.

“Nuestro interés es que los padres tomen conciencia de que los niños pueden socializarse”, manifiesta Pérez.

De acuerdo con la psicóloga Diana Veloz, dentro de las responsabilidades que tiene un colegio que imparta educación inclusiva o integrada están: dar respuesta a la necesidad del niño, atender a la diversidad de acuerdo con las características individuales, ajustando la intervención educativa poco a poco a estas necesidades.

Recomendar este articulo por:
COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario Contraseña