Después de 88 años de vida, de una prolífica carrera y de un caudal infinito de anécdotas personales, el pintor uruguayo Carlos Páez Vilaró afirmó en una entrevista con Efe que se siente “cada día más joven” y que su gran sueño es llevar algún día la pintura a los ciegos.
Nacido en Montevideo en 1923, Páez reside desde hace años en el interior; una de sus obras más impactantes, Casapueblo, un fantasioso edificio de color blanco y curvas infinitas, ubicado a orillas de la confluencia del Río de la Plata y el Océano Atlántico, en la localidad de Punta Ballena.
Posdata
En esa “nave con su proa” (como él la define) que parece pender sobre el mar recibió a Efe para hablar de su último libro, una autobiografía titulada “Posdata”.
“Recorrer mi vida desandándola no fue fácil porque yo soy un hombre que me siento sensible y esa sensibilidad me lleva a sentir muy a fondo las cosas que recuerdo”, confiesa.
En las casi 400 páginas de “Posdata” Páez habla poco o de refilón sobre su obra.