Hablábamos sobre la importancia de los vegetales verdes para la vida, por su aporte en fibras, minerales, vitaminas, beta caroteno, antioxidantes y otros.
Las hierbas aromáticas, también son vegetales verdes, de los que se utilizan sus hojas y en ocasiones sus flores (frescas o secas). Sirven para sazonar y resaltar el sabor de los alimentos, y tienen propiedades medicinales.
Tomillo: Carnes, sopas y estofados. El té combate bronquitis, laringitis y diarrea. Es anti inflamatorio y antiséptico (aplicado en cataplasmas sobre las heridas).
Albahaca: Ensaladas, sopas, guisos de todo tipo de carnes y varias salsas, como la salsa italiana al pesto, para acompañar pastas. Se toma como aperitivo, digestivo, espasmódico, neurálgico, antitusivo y sedativo. Aplicado, sirve de analgésico (dolores musculares) y antiséptico (cura llagas y heridas).
Orégano: Carnes, pescados y salsas de tomate. Sus hojas tanto frescas como secas (polvo) tienen un aroma y sabor que lo hacen casi indispensable en la cocina. Tiene propiedades antioxidantes, antimicrobianas y antisépticas. El té de orégano mejora problemas digestivos.
Romero: Carnes, especialmente de cordero y aves, asados, guisos, vegetales cocidos, sopas, salsas, escabeches, sofritos, ensaladas y aderezos. Se utilizan las hojas y las flores (frescas o secas). Se debe usar poca cantidad ya que su olor y sabor son muy fuertes y ocultaría el aroma de las demás especias. Tiene propiedades digestivas, antitusivas, espasmódicas, antirreumáticas, analgésicas, antisépticas, anti cancerígenas, cicatrizantes, entre muchas otras más. Se usa en fricciones (aceite y alcanfor de romero), infusiones y cataplasmas. También en cosmética y como planta ornamental por su agradable olor.
Luego continuaremos con el cilantro, legumbres, lechugas, acelga, brócoli, arvejas y tayota (calabaza espinosa).