Pregunta:
Soy una mujer de 24 años, casada hace cinco y nunca he logrado un orgasmo, ni con el sexo oral ni durante el coito.
Tengo temor de que mi marido me deje por otra, por eso le finjo que lo logro en cada relación, mientras yo me muero de deseo por sentirlo.
Respuesta:
Estimada amiga, el 55 por ciento de las mujeres que no logra el orgasmo se lo finge a su pareja, esto es una conducta errada, alejando cada día la posibilidad de lograrlo. Eso es lo que los psicólogos llaman psicología del autoengaño. Cuando usted finge engaña a su pareja, se engaña a sí misma, negándose el derecho que usted tiene a una vida sexual satisfactoria.
Es importante lograr el orgasmo, para ello debe tener relaciones donde participe activamente y se haga responsable de elaborarlo. Deje de ser una simuladora y dispóngase a cambiar esa actitud. La mayoría de las mujeres no logra el orgasmo porque no quiere, por temor a que la dejen por otra, o porque la pareja no le dedica tiempo para excitarla.
Otra razón es sentir que el marido la presiona y que está pendiente de saber si lo logró, también si el hombre padece de eyaculación precoz. Estos hombres realizan actividades de excitación muy rápido, sin caricias, solo es la penetración por la ansiedad que en este momento se hace presente, desde que penetran eyaculan.
La falta de información científica sobre sexualidad es otra de las causas de la anorgasmia, y también producen esa condición los efectos traumáticos de la violación sexual.
Le recomiendo hablar francamente con su esposo, exprésele que hace un tiempo que no logra el orgasmo, que usted quiere que le dedique tiempo durante las caricias previas al coito. Dígale cuáles son sus áreas de mayor sensibilidad. La comunicación será fundamental en este proceso, sea honesta con usted misma y con su pareja. Le sugiero que a partir de ahora, mientras recibe estimulación, mientras su pareja la acaricia, cierre los ojos y se concentre en lo que está sintiendo.
Una mujer para alcanzar el orgasmo tiene que ser honesta y responsable de su satisfacción sexual. La ayuda profesional es conveniente. Deje de fingir, es provechoso aprender a lograrlo.