Tres personas, incluyendo un joven que el sábado fue ordenado como sacerdote, murieron y otras dos, entre ellas una religiosa mexicana, resultaron heridas, al deslizarse el vehículo que ocupaban en la zona conocida como “curva de la muerte” de la carretera Jarabacoa- La Vega, confirmó anoche el Cuerpo de Bomberos de ese municipio y la Policía.
Las víctimas fueron identificadas como el sacerdote Víctor Martínez, de 29 años; su tío Manuel Jiménez Jérez, de 56 años, que conducía el vehículo y su esposa Petra Jiménez, de 55.
Los heridos Annie Jiménez, hija de la pareja de esposos y prima del cura salesiano fallecido, y la religiosa mexicana Verónica Núñez Acero, que fue recluida en el hospital regional José María Cabral y Báez de Santiago, debido a los golpes severos que presenta en la cabeza y otras partes de su cuerpo.
Annie Jiménez, fue ingresada en el hospital Luis Morillo King de La Vega.
Los informes dan cuenta de que el cura junto a un grupo de jóvenes salesianos de Puerto Plata, regresaban a su provincia natal, luego de participar en un seminario en la parroquia María Auxiliadora de ese montañoso municipio del Cibao Central.
En el seminario, el inspector de los salesianos, el sacerdote Víctor Pichardo, por recomendación del obispo de Puerto Plata, Julio César Corniel Amaro, había dado la orden sagrada para que el padre fallecido diera la primera misa hoy en su pueblo natal.
Los informes dan cuenta de que el conductor del vehículo perdió el control.
Los accidentes son frecuentes en la carretera Bayacanes- Jarabacoa, principalmente en la espinada zona para subir y bajar de esa localidad, que es de casi de cuatro kilómetros de longitud.
En febrero pasado un autobús del transporte privado se precipitó justamente en esa zona del tramo carretero, muriendo su conductor Julio Lugo y resultando heridas al menos 16 pasajeros.
Los accidentes continúan produciéndose pese a que las autoridades han colocado muros de contención sobre una profunda pendiente.