El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez invitó a los integrantes de la Pastoral de la Salud de la Iglesia Católica Arquidiocesana de Santo Domingo, a que acojan favorablemente la invitación que hace el Papa para que compartan su fe con todas la personas comprometidas con la salud de quienes la buscan.
“Yo pienso en médicos, bioanalistas, enfermeras, voluntarios y voluntarias, personal de apoyo, inclyendo nuestros queridísimos enfermos”, dijo. Señaló que a los responsables de la Pastoral de la Salud les corresponde estudiar qué pueden hacer en el Año de la Fe, o sea, con quién o quiénes cuentan y dónde realizan estas tareas evangelizadoras.
“Estoy seguro que encontraremos excelentes colaboradores y personas de muy buena voluntad. El Señor nos ilumine y conforte en esta hermosa misión de proclamar el Evangelio donde están nuestros enfermos y quienes los atienden”, dijo.
Agregó “estamos pues, ante importantes acontecimientos relacionados con la Fe y el Papa ha dispuesto que todas las Iglesias particulares del mundo elaboren una programación de actividades que se desarrollarán a lo largo de ese Año de la Fe.
Ya nosotros estamos trabajando en esto y queremos seguir con particular interés el Sínodo sobre la nueva Evangelización para la transmisión de la fe cristiana, que el Papa ha convocado con ocasión del 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II!.
Nicolás de Jesús López Rodríguez habló en un desayuno que ofreció la Pastoral de la Salud en el Hotel Lina, para recabar fondos para las múltiples actividades benéficas que se llevan a cabo.
“Ustedes están aquí para hacernos saber que les interesa lo que hacemos y quieren colaborar con esas tareas desarrolladas en beneficio de muchas personas que carecen de recursos”, señaló.
Argumentó que el desayuno anual, no sólo pretende recaudar fondos para esas labores, sino también es la oportunidad para agradecerles, de corazón, cuanto hacen a fin de que las mismas sean posibles, de suerte que cada uno sea considerado parte de esa labor benéfica y se sientan ya con pleno derecho de ser miembro de la Pastoral de la Salud.
“Nuestras tareas no tienen nombres ni apellidos, las realizamos de manera anónima. No sabemos ni queremos saber a quién o a quiénes favorecemos, simplemente queremos hacer el bien y ustedes son nuestros aliados y voluntarios. Honramos el dicho muy conocido: hacer”, manifestó López Rodríguez.
Agregó que la Pastoral de la Salud cuenta con numerosas personas de buena voluntad, dispuestas a prestar su ayuda de forma incondicional.