Los responsables de la organización, guías y cómplices del viaje ilegal en una embarcación rudimentaria que pretendía alcanzar el sábado pasado las costas de Puerto Rico, naufragando en la bahía de Samaná, dejando hasta ahora al menos 48 muertos de sus 60 ocupantes, y un número no bien claro de sobrevivientes, podrían enfrentar penas de entre 15 a 20 años de prisión, conforme establece la ley 137-03 sobre tráfico ilícito de migrantes y trata de personas.
Por el momento se desconoce el número, identidad y paradero del grupo que avaló la travesía marítima, cuyos ocupantes pagaron por lo menos RD$1.5 millones en total para echarse a la riesgosa aventura de alcanzar las costas de Puerto Rico en busca de mejorar sus condiciones de vida.
Solo hay un arrestado, identificado como David Cepeda Calcaño, quien presuntamente era el capitán de la nave.
La ley en cuestión, promulgada el día 7 de agosto de 2003 por el entonces presidente Hipólito Mejía, aplica con rigurosidad igual castigo para organizadores y asistentes en grado de complicidad de estas operaciones.
Sobre el tráfico ilícito de migrantes, la legislación consigna, en el acápite F de su artículo primero, que son responsables de ese delito aquellos que actúan en “la facilitación de la entrada, salida, tránsito o paso ilegal de una persona en el país o el extranjero, sin el cumplimiento de los requisitos legales, con el fin de obtener, directa o indirectamente, un beneficio financiero u otro beneficio”.
En tanto, el artículo 6 de la ley 137-03 instituye que quienes participen como cómplices en la comisión del crimen de tráfico ilícito de migrantes y trata de personas “serán objeto de igual pena a la que se les imponga a quienes resultaren autor o autores del hecho”.
En el caso de la tragedia de Samaná, las autoridades buscan a los responsables de la operación ilegal, en la que podrían estar envueltas varias personas. El grupo salió la noche del pasado viernes 3 de febrero desde una playa del municipio Sánchez, pero zozobró por sobrepeso de sus ocupantes, próximo a las 2:00 de la madrugada, al ser sorprendidos por un oleaje cuya fortaleza destruyó la embarcación.