Las fundaciones Institucionalidad y Justicia (Finjus) y Justicia y Transparencia (FJT) plantearon ayer, por separado, que ya no puede esperar más la solución a la crisis creada en el Centro de Cómputo de la Junta Central Electoral (JCE) tras la renuncia de su administrador general, Miguel Ángel García, y demandaron se le busque una salida inmediata.
El presidente de la Finjus, Servio Tulio Castaños Guzmán, planteó que si los partidos no son capaces de lograr un consenso a la mayor brevedad, la JCE debe adoptar una decisión.
Sostuvo que se debe buscar una salida tomando en cuenta a los partidos políticos, pero sabiendo que finalmente es la JCE que tendrá la última decisión.
Castaños Guzmán dijo que se impone resolver todo lo que pueda perjudicar el proceso electoral, debido a que todo indica que la contienda del 20 de mayo será sumamente reñida.
De su lado, Trajano Potentini, presidente de la FJT, instó a los miembros de la JCE y a la clase política a solucionar el conflicto, tras sostener que ya está bueno para seguir permitiendo que se continúe minando y erosionando la credibilidad del organismo.
“Nadie tiene derecho a llevar la zozobra y el desasosiego por algo tan simple como el procurar un acuerdo, y máxime si la exigencia y preocupación viene de uno de los dos partidos principales del sistema”, ponderó.
Los miembros de la JCE, César Féliz y Rosario Graciano, solicitaron al presidente de esa institución, Roberto Rosario, que convoque al Pleno para discutir la propuesta de creación de una Gerencia de Informática, la cual fue presentada a los partidos políticos.
Mientras, el candidato del PRD, Hipólito Mejía, ha ratificado su rechazo a la permanencia de Franklin Frías como director del Centro de Cómputos de la JCE, y el PLD pidió al PRD que flexibilice su postura.