Santo Domingo.- Un agente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) que trabaje en cualquiera de los principales aeropuertos del país tiene que tener “cuatro ojos” para no dejar pasar un solo gramo de estupefacientes a suelo dominicano ni fuera de él. Y esto porque las personas que intentan cometer este delito se inventan todo tipo de artimañas para esconder la droga. Un escondite puede ser el doble fondo de una maleta o la vagina de una mujer, pero hasta los pañales desechables y los envases de comida suelen levantar sospecha.
Las cifras
El año pasado, según estadísticas de la DNCD, fueron arrestados 134 individuos intentanto pasar drogas de diferentes maneras en los aeropuertos internacionales de Las Américas, del Cibao, Punta Cana, Puerto Plata, del Catey, de La Romana y La Isabela. A los apresados se les decomisaron 843.9 kilos de cocaína, 92 kilos de heroína, 9,428 gramos de marihuana y 13 kilos de otras sustancias no controladas.
El informe refiere que 56 de estas personas llevaban la droga escondida en el estómago, dentro de bolsas de plástico, 36 en la maleta, siete se adhirieron las sustancias ilegales al cuerpo y cinco las colocaron en el interior de una funda plástica. Tres personas fueron sorprendidas con la ropa interior “rellena” de droga, según el informe.
La DNCD señala que en el 2008 al menos una persona intentó pasar droga escondida en una jaula de perros, en los zapatos, en el ano, en cojines, en figuras de yeso, en latas de café, en adornos de porcelana y en el orificio de una pipa. Estos son solo algunos de los trucos utilizados por personas desesperadas, según la DNCD.