SANTO DOMINGO.- Decenas de familias residentes a orillas del río Yaguaza en las comunidades de Los Macos y las Diez Tareas, del barrio Los Guarícanos, están sin rumbo fijo debido a que sus casas se encuentran anegadas. Los adultos caminan por las calles, gestionan comida, vigilan el río para cuando baje su furia retornar a los hogares y algunos pequeños se baña en las aguas sucias del caudal, en pleno desafío al peligro.
Un edificio en construcción, que por demás es propiedad privada, sin puertas, pisos ni ventanas, le ha servido de refugio a un grupo de residentes en Los Macos.
Fausto Araujo, dirigente comunitario, explicó que las ayudas que recibieron recientemente del Gobierno la perdieron por las inundaciones como fueron colchones, sábanas y mosquiteros.
En cambio, en el barrio Las Diez Tareas, Maritza Reyes colectó el pasaje para trasladarse al sector de Los Mina a buscar alimentos en un comedor económico para los más pequeños.
Allí la gente se refugia en una Iglesia y se ayuda una a la otra. Según explicó Carlita Díaz, “ninguna autoridad se recuerda de ellos”.
Asimismo se quejó José Luis Valerio “aquí nada más se recuerdan de nosotros para las elecciones, porque quieren buscar votos. Después que ganan se olvidan y eso ha sido siempre”.
En ambos sectores el ambiente es el mismo, agua sucia, lodo, los niños descalzos y a las 12 del mediodía solo se pudo observar un poco de concón con pollo guisado que lo llevaba un señor en un caldero en la cabeza, en medio de las inundaciones.