COTUÍ.- Los ingresos de los habitantes en más de 50 comunidades de las provincias Sánchez Ramírez y Duarte se han visto afectados por el desplome del puente sobre el río Camú que une a Pimentel con esta ciudad, por donde se desplazaban a la capital, los vehículos de transporte de pasajeros y carga del Nordeste.
Otras comunidades de estas provincias tienen serios problemas para sacar sus productos agrícolas a los mercados por la falta de puentes, los cuales han sido arrasados por los ríos de la zona.
La interrupción del tránsito por la caída del puente por la crecida del río Camú ha provocado la quiebra de decenas de negocios establecidos a todo lo largo de la carretera de Piedra Blanca, Maimón, Cotuí, La Bija y Pimentel.
Todos los negocios y las ventas han sido afectados en la zona, razón por la cual los habitantes reclaman del gobierno y el secretario de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa, la agilización de los trabajos de construcción de la importante obra que comunica a gran parte de las poblaciones del Nordeste.
Los negocios de las comunidades de La Bija y Pimentel aprovechaban el tránsito de miles de personas a las poblaciones de la costa para vender parte de la producción agrícola de estas demarcaciones.
Estas poblaciones están incomunicadas por la falta del puente que se desplomó hace dos años y que según los habitantes de la zona ha reducido los ingresos por la merma en las ventas de los productos agrícolas.
El puente enlaza las comunidades de Cotuí, Pimentel, Castillo, Villa Riva, El Abanico, Hostos, El Factor, Nagua, Sánchez, Samaná, La Soledad, La Bija y otras poblaciones de la región.
El puente era el sustento de cientos de miles de familias que recibían sus ingresos mediante las actividades comerciales producto del flujo de vehículos por la vía.
Los trabajos de terminación del puente sobre el río Camú, se retrasaron por el paso de las tormentas Noel y Olga, que se llevaron parte de la estructura ya construidas.
Alta prioridad
Decenas de organizaciones e instituciones comunitarias, religiosas, sindicales y sociales reclamaron del gobierno la terminación urgente de este puente que hace dos años colapsó por el paso de una patana cargada.
Dijeron que la terminación de este puente es de alta prioridad para la dinámica y desenvolvimiento de la economía de la región Nordeste, productora de varios rubros agropecuarios, entre los que citan el arroz, guineos, plátanos, habichuelas, cacao, café y cítricos.
El síndico del distrito municipal de La Bija, Jesús María Cáceres; el presidente del Ayuntamiento, Miguel Frías Cordero; Cecilio Santos; el pastor Gregorio González; José Herrera, de la Asociación de Estudiantes Universitarios; Fabio Quezada Frías, Tony Dorvil, Mariana Hernández Santos, Omar Vargas, Vargas, Ygnacio Hernández Santos, consideran que la terminación del puente sobre el río Camú es vital para la economía de Cotuí, Pimentel y demás poblaciones del Nordeste.
Expresaron que luego del desplome del puente han experimentado pérdidas por la reducción de las ventas en sus cosechas, debido a que tienen que destinar mayor cantidad de recursos para el transporte a los mercados. Asimismo, indican que la falta del puente ha paralizado el desarrollo comercial, agrícola y otras actividades en las comunidades, debido a las dificultades en el acceso por la vía terrestre hacia los principales pueblos de la región y la capital.
En un documento escrito recientemente explican que se han ido a la ruina luego de la interrupción del tránsito por la vía, agravado por las tormentas Noel y Olga.
Entienden que el restablecimiento del tránsito por la carretera Cotuí-La Bija- Pimentel se garantizará un ahorro de combustibles, tiempo y costo del transporte hacia el Distrito Nacional.
“Yo pienso que no es el gobierno tanto el responsable sino obra de los ingenieros que vienen con dos gentes y los ponen a trabajar ahí y no vuelven más y esas gentes solas, duraron una semana que no le hicieron nada”, dijo Jacobo Polanco.
“Quisiera que el presidente dirigiera su mirada a este puente porque todos estamos en el suelo por el aislamiento de estas comunidades, los plataneros vivían de la venta de los plátanos, pero ahora nadie pasa por este lugar”,
Los moradores de la comunidad de La Piedra, informaron que los ingenieros tenían programada una reunión para tratar la problemática del puente, probablemente para paralizar los trabajos.
Dirigentes comunitarios
En tanto, que Miguel Frías Guerrero, Ramón Paredes, Manuel Cruz, denunciaron que los ingenieros trabajan un día y duran una semana sin dar un golpe, lo que le impide avanzar los trabajos de construcción del puente sobre el río Camú desplomado por una patana, hace dos años.
“Ese puente era la vida de nosotros los que vivimos en estas comunidades de vender plátano, y ahora hemos quedado en la ruina, al parecer al presidente le están mintiendo porque los trabajos van lentos”, dijo Manuel Cruz, productor de plátano. Destacaron que abrir esa vía es una necesidad urgente porque las guaguas que viajan a Castillo, Pimentel, Nagua, Sánchez y Samaná se desplazaban por esa carretera debido a lo corto de la distancia y el ahorro de combustible que le representaba.
Las comunidades de Pimentel, La Piedra, La Bija, Soledad y otras son productoras de arroz, plátanos, yuca, Auyama, maíz y otros rubros, pero el arroz y el plátano son los principales productos, pero ahora tienen problemas para transportarlos, debido al aislamiento ocasionado por el derrumbe del puente.
El presidente Fernández prometió que antes de las elecciones el puente sería inaugurado, pero todavía ni las columnas están terminadas, aunque los comunitarios no saben si es por problema del ingeniero o pago de las cubicaciones.
La situación provocada por el desplome del puente sobre el río Camú ha afectado seriamente a los habitantes de todas esas comunidades y ahora han tenido dificultades, porque no se mueve el dinero.
Obras Públicas tenía previsto lanzar la estructura ya recuperada sobre los estribos a mediados de noviembre del año pasado, pero las aguas de las tormentas Olga y Noel se llevaron los estribos y los aproches del puente, lo que implicó agregar 10 metros lineales más a la longitud del mismo.
La situación obligó realizar un nuevo diseño, que implicó hincar nuevas pilas y la confección completa de los estribos, además del relleno y nueva losa de aproche, lo que ha retrasado la fecha de terminación.
Otros Puentes
En la provincia Sánchez Ramírez se necesita la construcción de otros puentes entre los que se encuentran sobre el río Cevicos, que comunica las comunidades de Sabana del Río, productora de cítricos; Batero, que tiene las bases y cuando sube el río incomunica la población, igual situación ocurre en el barrio Pescozón de Cevicos, donde el río se ha llevado los dos puentes.
Estas poblaciones se mantienen incomunicadas en tiempo de lluvias por la falta de un puente sobre los ríos, aunque las preocupaciones fueron expuestas a las autoridades de Obras Públicas todavía no han iniciado los trabajos.
De igual modo, los habitantes de Barranca de Cevicos esperan de las autoridades la construcción del puente sobre el río del mismo nombre, así como el puente del río Cevicos que comunica con Batero y Sabana del Río.
Estas comunidades en tiempo de lluvias están impedidas de transportar sus productos agrícolas a los mercados debido a la incomunicación por la falta de puentes sobre sus respectivos ríos.
Los habitantes del paraje Sabana de Rey, de la sección Zambrana llevan años reclamando de las autoridades municipales y provinciales la construcción de un puente sobre el Arroyo Sabana Rey. Estas comunidades son productoras de cacao, piña, naranja, madera, chinola, yuca y otros productos, pero una parte de su producción se pierde por la falta de puentes. El presidente del Club de Leones de Cotuí y secretario de la Asociación para el Desarrollo de la provincia Sánchez Ramírez, Julio Tejeda, dijo que estas poblaciones esperan que las autoridades pongan mayor interés a la problemática que les afecta por la falta del puente.
Pide cumplimiento
El presidente del Club de Leones de Cotuí y secretario de la Asociación para el Desarrollo de la provincia Sánchez Ramírez, Julio Tejeda, dijo que estas poblaciones esperan que las autoridades pongan mayor interés a la problemática que les afecta por la falta del puente.
Tejeda dijo que las comunidades han visto reducir sus ingresos por el paso de decenas de autobuses y minibuses que se dirigían a Nagua y Samaná, pero que por la falta del puente usan otra ruta para llegar a sus destinos.
Explicó que igual situación ocurre con los productos que deben llegar a los mercados en la capital, que cobran más dinero por el transporte de los productos agropecuarios que se cosechan en el municipio de Pimentel y otras comunidades de la región.
NEGOCIOS
En estas comunidades se encuentran instaladas factorías de arroz, bares, venta de productos agrícolas y otros establecimientos que son afectados por la interrupción del paso entre Pimentel y Cotuí.
Productores de miles de tareas de arroz y plátanos también ven reducir sus ingresos porque para trasladar sus frutos tienen que disponer de mayor cantidad de recursos para el pago del transporte.
Pimentel es la población que mayor problema ha tenido con el desplome del puente sobre el río Camú, debido a que sus comerciantes, productores y habitantes usaban la vía para intercambiar con los habitantes de Villa La Mata, Cotuí y otras comunidades.
La obra estaba prevista para ser terminada en noviembre del año pasado. Miguel Frías entiende que el desarrollo de estas poblaciones será impulsado en la medida en que el Estado invierta recursos para terminar las obras prioritarias, como ese puente.
Asegura que la población está aislada y ahora más que nunca requiere de la integración de todos los sectores para garantizar el desarrollo que necesitan las comunidades.