CRUCE DE GUANANITO, Villa Altagracia.- “Nos dejaron sin alegría” lamentan con voz entrecortadas vecinos del niño Andy Paniagua, de un año y ocho meses, quien falleció en el hospital Darío Contreras como consecuencia de un error en la aplicación de un medicamento, mientras sus padres, dos jóvenes de 23 y 25 años, claman por justicia para que el hecho no quede impune.
“Nos lo entregaron como quien entrega un perrito, no nos dijeron nada, nadie se reunió con nosotros para darnos explicaciones”, dice su madre Guillermina Rosa, quien repite constantemente que horas antes había salido del hospital contenta, porque el médico le dijo que al niño le iban a poner un yeso para despacharlo, y que incluso antes de salir se había bebido toda la leche y estaba contento.
Lamenta que cuando llegó a la casa, donde acudió a bañarse porque tenía siete días acompañando a su niño en el hospital, ingresado desde el pasado día cuatro luego de que fuera atropellado por una motocicleta, le llaman para decirle que su pequeño se había puesto malo y lo subieron a intensivo.
Andy era el más pequeño de los dos hijos de Guillermina y Henri Paniagua, una humilde familia que vive en esta comunidad, cuyo sustento proviene de la labor de motoconcho que realiza el padre.
Ayer su hermanito Erison, de cinco años, escuchaba en silencio los comentarios de sus padres sobre el destino de su pequeño hermano, con quien andaba siempre junto.
“El era el amor del barrio, salía afuera y todos los vecinos empezaban a llamarlo, porque se reía mucho y era muy juguetón”, dice su padre, quien luego de conocer la noticia ha tenido que ir al médico en dos ocasiones, afectado por crisis nerviosa.
Suspenden enfermeras
En respuesta a la situación, la dirección del hospital Darío Contreras dispuso la suspensión de tres enfermeras y dos empleadas de farmacias, así como la amonestación de sus superioras debido al error cometido en la aplicación de un medicamento que produjo la muerte el pasado martes a un niño y afectó a otros dos.
En tanto, los niños Ángel David Figueroa y Elizer Liriano se encuentran estables luego de superar los efectos que le produjo el medicamento. La madre de Elizer narró que ella corrió rápidamente a buscar la enfermera cuando vio que el niño empezó a cambiar de color cuando le aplicaron el medicamento.
Se informó que las enfermeras involucradas en la aplicación del mismo tenían más de 15 años laborando en el hospital.
Al respecto, el subsecretario de Atención a las Personas, doctor José Rodríguez Aybar consideró que en el caso hubo error humano y negligencia, pero señaló que se está a la espera de los resultados de la investigación profunda que se lleva a cabo.
Habla la Directora de PROMESE
La directora del Programa de Medicamentos Esenciales (PROMESE), Elena Fernández, dijo que técnicamente los envases primarios de los medicamentos son muy parecidos en el mundo farmacéutico, pero que en su etiqueta se dan todas las especificaciones del producto.
Tras lamentar el hecho ocurrido con pacientes en el hospital Darío Contreras, dijo que toda persona que va a despachar o a aplicar un medicamento debe leer previamente y que es para eso que su manejo se deja en manos de profesionales.
Agregó que los directores de hospitales y los usuarios de PROMESE deben estar seguros que en esa institución no hay ninguna situación anormal en el despacho de los medicamentos, y que por el contrario hay un personal profesional que se encarga del manejo de cada una de las sustancias que se expenden.
Sobre el tema, el infectólogo Clemente Terrero llamó la atención sobre la necesidad de que los medicamentos que tienen contenidos de uso delicado sean distribuidos en envases donde haya mucha diferencia.