CEVICOS, Cotuí.- Unas 50,000 tareas cultivadas de piña, así como otros rubros agropecuarios con gran potencial para la exportación de fruta a Europa y que dejaría beneficios al país por alrededor de un millón de dólares, corren el riesgo de perderse debido al estado intransitable en que se encuentra la principal carretera que comunica a esta comunidad con la capital y los principales puertos del país.
El trayecto desde Don Juan, de la provincia de Monte Plata, a Cevicos, en la provincia Sánchez Ramírez, es una odisea. Los innumerables hoyos, las filosas piedras que pueden romper los neumáticos a los vehículos, entre otros problemas, hace muy tortuoso y pesado el camino a este municipio gran productor de piña, naranjas, chinola, madera y frutos menores.
De este municipio salen a los mercados y a los puertos del país para la exportación entre 10 y 12 camiones diarios de piña, pero los productores se ven obligados a dar la vuelta por la carretera Cotuí-Piedra Blanca para recorrer más de 140 kilómetros cuando por la carretera Cevicos-Santo Domingo son apenas 82 kilómetros.
El viaje de Santo Domingo a Cevicos y poblaciones del Cibao se acorta por esta vía y se reducirían los costos por el uso de combustibles. Los productores dicen que significa un ahorro para los viajeros y facilitaría una disminución en los precios de los productos agropecuarios en los mercados.
Por un tramo de 23 kilómetros se tiene que recorrer 117 kilómetros para llegar a la capital con los productos, por el mal estado en que se encuentra la vía desde Cevicos a Don Juan, por Villa Mella.
De la zona afectada por el mal estado de la carretera Don Juan-Cevicos entra a los mercados de la capital entre 35 y 40 camiones cargados de piña, de acuerdo con el técnico Julio Antonio Veras Delgadillo.
La carretera se inició en el último período del gobierno de Balaguer, continuada en los primeros meses del primer gobierno de Leonel Fernández, pero paralizada y continuada en la gestión de Hipólito Mejía. Nuevamente se reinició en mayo del año pasado, aunque otra vez se han visto paralizados los trabajos.
Manifestaciones populares impulsadas por el Movimiento Unido por el Desarrollo de Cevicos obligaron a las autoridades a reiniciar los trabajos de los 23 kilómetros de la carretera que comunica a esta población con Villa Mella, y que estuvieron a cargo del ingeniero Wilson Amparo.
Las protestas que paralizaron por primera vez en su historia a este municipio y que reclamaban la construcción de la carretera Cevicos-Don Juan se inició el 28 de mayo del 2007, cuando las autoridades se comprometieron a iniciar esos trabajos, pero tres meses después fueron paralizados y sólo terminaron la construcción del puente sobre el río Chacuey.
Comerciantes, choferes, agricultores y dirigentes demandan de la Secretaría de Obras Públicas que ordene la construcción de la carretera Cevicos-Don Juan-Villa Mella, Doña María-Sabana Grande de Boyá, lo que impulsará el desarrollo de estas poblaciones.
La terminación de esta carretera beneficiará a decenas de comunidades campesinas, las cuales, dicen, recobrarían su dinamismo y ahorrarían combustibles, sobre todo ahora con los altos precios en el barril del petróleo. También señalan la reducción en el gasto de neumáticos, la facilidad de aumentar el pago a los productores de piña, la reducción de accidentes y tener una segunda carretera que comunique al Cibao.
La carretera puede ser utilizada para el desarrollo y fomento del turismo interno en estas comunidades que tienen su valor histórico desde la colonización de la isla por parte de los españoles.
En estas comunidades afectadas por el mal estado de la carretera se produce además de piña, limones, chinola, naranja, yuca, maíz, cacao, café, aunque la piña es su principal producto.
Sobre las dificultades que atraviesan los habitantes de la zona se pronunciaron el exportador italiano Fabio Ginnitoli, el presidente de la Asociación para el Desarrollo de la Provincia Sánchez Ramírez, Antonio de Jesús Cassó, el gerente del Banco Cotuí, Beato de León, de la Asociación de Agricultores Los Trinitarios, Antolin Pérez Pérez, miembro de la Asociación de Agricultores de Frías y la Asociación Federico Marte Pichardo, del Triple San Pedro, quienes reclamaron a Obras Públicas reiniciar los trabajos de la importante vía de comunicación terrestre que une a Cevicos con la capital y las poblaciones del Cibao.
Beato de León, de la Asociación de Agricultores Los Trinitarios, dijo que la carretera está en condiciones que impide el desarrollo de las comunidades de Don Juan, Frías, Hoyo de Pun, Sabana del Payabo, La Hermo , Jaboníco, El Cajuilito y Las Arenas de Cevicos.
“Tenemos una amplia producción de cacao, víveres de toda especie, ganado y nos afecta porque no se puede transportar con facilidad la producción a los mercados, lo que está provocando mucha pérdida a los productores por el estado en que se encuentra la vía”, dijo.
Los agricultores de la zona sostienen que los productos que no se llevan al mercado a tiempo pierden valor, mientras que el transporte se mantiene por la carretera, pero con muchas dificultades.
Los habitantes de estas comunidades explicaron que las dificultades que enfrentan son enormes, y aseguran que en el camino se les han muerto personas por falta de transporte a tiempo a los centros de salud.
“Se nos han muerto personas por la falta de un transporte rápido a los hospitales, nosotros debemos ser merecedores de una carretera bien construida porque producimos y le pedimos a las autoridades que por favor vengan en auxilio de nosotros y que se nos construya la vía”, dijo Antolin Pérez Pérez, miembro de la Asociación de Agricultores de Frías y la Asociación Federico Marte Pichardo.
Explicó que la carretera fue iniciada en el 1996 y abandonada por las autoridades de Obras Públicas y lo poco que se hizo se ha destruido en más de un 50%.
“Tenemos un proyecto de madera, donde tenemos sembrado aproximadamente 3 millones de plantas, pino caribea, acacia, caoba, roble, mara y otras variedades, pero los camiones no pueden acceder al proyecto por las condiciones de los caminos”.
Dijo que son 23 kilómetros hasta Cevicos, que se convierten en un infierno, a pesar que se ha dejado en 50% de construcción, aunque llevan años de promesas de las diferentes autoridades de que terminarían la vía, pero todavía esto no ha ocurrido.
Los campesinos desconocen que hayan compañías encargadas de la construcción de la vía Cevicos-Don Juan, pero advierten que no soportan más esta situación que los afecta.
DIRIGENTES
Fabio Ginnitoli, representante de Clearfruit, exportadora de piña, en Cevicos, sostiene que el acceso por la vía terrestre a los mercados y puertos desde esta comunidad es muy malo, lo que le afecta la venta del producto.
“Yo produzco piña. Después a quién se la voy a vender si no puedo llegar al mercado, si tengo dificultad para llegar al puerto y aeropuerto, no solamente los caminos que llegan a las fincas están en muy mal estado, un ejemplo el camino Cevicos-Don Juan, 20 y algo de kilómetros que son un infierno, es la diferencia entre el día y la noche”, dijo.
La inversión que debe hacerse en la carretera ya es pequeña a cambio de un beneficio grande para las comunidades.
El presidente de la Asociación para el Desarrollo de la provincia Sánchez Ramírez, doctor Antonio de Jesús Cassó, destaca que el principal problema que tienen es la vía de comunicación porque actualmente están aislados por la carretera Santo Domingo, Cevicos, Cotuí. Sostiene que el deterioro de la carretera ha sido una retranca para que la provincia pueda insertarse en el mundo de la competitividad.
“Es necesario una vía que nos comunique más director con la ciudad capital, y esa vía es la carretera Cotuí, Cevicos, Villa Mella, que se inició en el gobierno de Balaguer en el año 1992”, dijo.
Agregó que esa carretera está a punto de terminarse, sólo quedan 23 kilómetros que la unen con la sección Doña María con Don Juan, “y si esa vía se logra, estas comunidades tendrán un mejor despegue a las poblaciones que conforman la provincia Sánchez Ramírez”.