SANTO DOMINGO.- Las autoridades incautaron ayer 20,000 libras de ajo que fueron introducidas al país de contrabando por la frontera con Haití, durante un operativo combinado por oficiales de la Dirección General de Aduanas y el G-2 del Ejército Nacional.
El mayor general Joaquín Pérez Féliz, jefe del Ejército Nacional, dijo a LISTÍN DIARIO que el ajo fue detectado distribuido en mil sacos, camuflados debajo de una enorme carga de arena y grava para construcción, que los contrabandistas transportaban en un camión Mack, tipo volqueta.
El vehículo fue interceptado por miembros del G-2 y de la Quinta Brigada del Ejército en el puesto de chequeo del cruce de Vicente Noble, en la carretera Sánchez que conduce de Barahona a Azua.
Las autoridades detuvieron a Ramón Bolívar Medina Féliz y a Nelson Antonio Capellán de Jesús, conductor y ayudante del volteo, respectivamente. Fueron trasladados, junto a la carga de contrabando, hasta la sede de la Secretaría de las Fuerzas Armadas del Distrito Nacional, donde está la Jefatura del Ejército Nacional, y luego a la Dirección de Aduanas para los fines legales procedentes.
“Los dueños de ese contrabando trataron de burlar a nuestros miembros, camuflando la carga con arena, pero le fue imposible pasar por el puesto de chequeo”, dijo el mayor general Pérez Féliz, en un comunicado de prensa.
El alto oficial dijo que inmediatamente se produjo el decomiso fue notificado por el jefe del G-2, general Francisco A. Ovalle Pichardo, quien dispuso trasladar a los detenidos a la sede de las FFAA y encerrar a los hombres que abordaban el camión en el destacamento policial del Kilómetro 12 de carretera Sánchez, en la capital.
Los investigadores del G-2 interrogan a los dos hombres para determinar de quien es el millonario cargamento del condimento, una de las mercancías que con más frecuencia introducen los contrabandistas por la frontera dominico haitiana. El vehículo en cuestión es una volqueta marca Mack, color verde, placa F000017.
Manifestó que el vehículo fue cargado en un lugar de la frontera que se trata de establecer y luego le colocaron una lona y sobre ésta fue echada una capa de arena, haciendo creer los dueños del contrabando que era de grava para emplearla en la construcción.
“Eso hizo sospechar a los soldados que están en la zona”, agregó.
El mayor general Pérez Féliz ratificó el compromiso que tiene el Ejército de evitar el contrabando de mercancías, el narcotráfico y el paso de indocumentados por la zona, tarea que se realiza en combinación con los representantes de las otras instituciones castrenses que trabajaban en la región fronteriza.