José Dicén
BANÍ.- El juzgado de la Instrucción de aquí aplicó ayer 18 meses de prisión preventiva a dos oficiales y un sargento de la Marina de Guerra sometidos por ante este tribunal por la muerte de siete colombianos, en Paya, el 4 de agosto pasado.
Jorge Luis Chalas, Emmanuel Roche Pineda (Kiko) y Andrés Tapia Balbuena serán enviados a las cárceles de Najayo, Monte Plata y Puerto Plata. Una fuente cercana al tribunal aseguró que dos de los marinos juzgados ayer habrían admitido su participación en los hechos, y que durante el juicio “derramaron mares de lágrimas” mientras narraban al detalle cómo se había realizado la ejecución de los 7 colombianos.
Aseguró que en la audiencia fue presentada el arma que identificó la Policía, supuestamente utilizada en la ejecución, la pistola Taurus calibre nueve milímetros número TYH2697, ocupada al oficial Jorge Luis Chalas.
El juicio, pautado para las 9:00 de la mañana, inició dos horas y 20 minutos después cuando la jueza de la Atención Permanente, Rossina Daniel, abrió proceso primero en contra del ex teniente de navío Chalas y luego contra el ex alférez de navío Tapia Balbuena y el ex sargento Roche Pineda, quienes fueron subidos a audiencia uno por uno.
Jefe de la Policía Previo al inicio de la audiencia, el jefe de la Policía Nacional, mayor general Guillermo Guzmán Fermín, ratificó que con las indagatorias sobre la masacre de Paya no hay “vacas sagradas” y que serán llevados a la justicia todos los culpables, “caiga quien caiga”.
Guzmán Fermín llegó al palacio de justicia de esta localidad a las 9:00 de la mañana junto a los generales Rafael Bencosme Candelier y Juan Fructuoso Heredia, miembros de la comisión policial que investiga la matanza de Paya, así como Edwin Dominici, jefe de la Unidad de Inteligencia de la Marina de Guerra (M2), justo en el momento que fueron traídos a la fiscalía de aquí los tres nuevos miembros de la Marina implicados en el caso.