París es una ciudad presente entre las cintas nominadas al Oscar este año. “Hugo”, de Martin Scorsese, y “Medianoche en París”, de Woody Allen, desarrollan sus historias en esta urbe destacando en sus escenas sus lugares más emblemáticos de esta ciudad europea.
A estas se añade “The Artist”, que aunque su historia transcurre en el Hollywood de los años 20, es una producción francesa. Aparte de coincidir en esto, las tres tratan en sus historias el tema del cine, en películas que son tres bellos homenajes a la actividad artística de principios del siglo XX, en una ciudad que a la sazón era la cuna de las vanguardias.
“Hugo”, que se estrena hoy en las salas de cine del país, abre con una vista aérea del París de los años 20, y desde lo alto bajará la cámara para llegar volando hasta la estación de trenes en la que se desarrollará la mayor parte de la historia, del niño que busca la llave que dará vida al autómata que le dejó su padre fallecido.
Desde lo alto de la la torre del reloj de este lugar, Hugo, interpretado por Asa Butterfield, verá la ciudad en la que nació el séptimo arte, de la mano de gente como Georges Mélies, a quien sirve de justo homenaje esta película.
Mélies, el primer director de cine de la historia, fue quien dio al incipiente espectáculo el carácter mágico y onírico propio de este arte, aportando además los efectos especiales. La película de Scorsese, tiene la fuerza visual que tuvieron en su momento los filmes del mencionado pionero del cine.
Iniciado en Francia, el cine cruzaría el Atlántico hasta Estados Unidos, donde encontraría el espacio propicio para su desarrollo. Es ahí donde se vive la historia de la producción gala “The Artist”, y en la que el actor George Valentin (Jean Dujardin), es una estrella de cine que ve como la llegada del sonido a este arte a finales de 1927, amenaza con acabar con su carrera.
Midnight in Paris”, título original del filme de Allen, que fue proyectado en nuestras salas el año pasado, inicia con imágenes de la llamada ‘ciudad del amor’, a la que ha llegado Gil (Owen Wilson), un guionista que ha escrito una novela, de cuya calidad literaria duda.
Allen rescata para el cine la época en que artistas como Scott Fitzgerald, Pablo Picasso, Ernest Hemingway y Salvador Dalí, entre otros, tomaron Montparnase como su centro de acción.
Con la magia que solo el cine puede ofrecer, Gil viajará cada noche al pasado a interactuar con estos personajes, que les servirán de inspiración para la realización de su obra y en sus futuros trabajos como guionista.
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UNA CIUDAD DE PELÍCULAParís y el cine han estado unidas desde el principio de la historia del arte de las imágenes en movimiento. Es allí donde un 28 de diciembre de 1895 los hermanos August y Louis Lumiere hicieron la primera proyección de películas.
Es allí donde un prestidigitador llamado George Mélies vio el futuro de este arte, creando el primer estudio de cine.
“Si alguna vez te has preguntado de dónde vienen tus sueños, mira a tu alrededor... aquí es donde se hacen.”, dice Sir Ben Kingsley, interpretando a Mélies, refiriéndose al set de rodaje en el que estaba haciendo una película en “Hugo”, de Martin Scorsese y que tiene 11 nominaciones al Oscar. El pasado lunes, Caribbean Cinemas ofreció una proyección especial del filme, basado en la novela “The Invention of Hugo Cabret”, escrito por Brian Selznick.