El bolero, género musical de origen cubano que se expandió por otros países hispanoamericanos, se niega a ceder su espacio a los ritmos modernos. El pasado lunes el bolero tuvo en la sala Máximo Avilés Blonda, del Palacio de Bellas Artes, una noche de canto y ensueño a cargo de un tenor y una soprano, de calidad mostrada en sus interpretaciones.
El tenor Edgar Pérez Martínez y la soprano Mellianggé Pérez reeditaron el espectáculo del mismo nombre (Romance II) presentado el pasado año, en este mismo auditorio, cuando centenares de personas (que también repitieron su asistencia esta vez) disfrutaron del arte musical popular, aderezado por la preparación clásica de los dos vocalistas.
Entre las piezas que interpretaron se encuentran: Peregrino sin amor y Tres Veces te amo (Manuel Troncoso); El sonido de tu voz (Rafael Solano); Piel canela (Bobby Capó, Puerto Rico); Así (María Greveer, México); No te importe saber (René Toizet, Cuba), y Te amaré toda la vida (Enrique Navarro, México).
Como parte del espectáculo, se rindió un homenaje al maestro Rafael Solano, quien subió a escenario para recibir un pergamino en reconocimiento de su aporte al bolero y a la música.