Dioni Fernández, al centro, junto a algunos de sus discípulos, todos en su mejor momento han grabado adaptaciones.
Ynmaculada Cruz Hierro
SANTO DOMINGO.- Adaptar una balada, bolero o vallenato a ritmo de merengue o bachata no es una práctica nueva. Desde la década de los 70 los merengueros fueron adquiriendo letras de América Central y del Sur que dieron a conocer el merengue y que inmediatamente se conviertieron en éxitos.
La historia registra a ‘‘Jardinera’’, en voz, primero, de Joseíto Mateo y luego de Fernando Villalona, como una de las primeras adaptaciones al merengue. Se extrajo de la samba.
Ya en los años 70, los temas de baladas fueron esenciales para el merengue. Expertos y conocedores del negocios aseguran que los fusilamientos, como peyorativamente se les llama, fueron un factor importante para la internacionalización del merengue.
El vallenato se ha convertido en parte esencial de la música dominicana y la bachata no ha escapado al embrujo del sentimiento y las hermosas letras que caracterizan al ritmo colombiano.
Tanto así que disqueras como J&N Records llegaron a contratar los servicios de compositores colombianos como Wilfran Castillo, Alberto Mercado y Omar Geles para que escribieran especialmente a bachateros.
No es un secreto para nadie que más del 50 por ciento de los éxitos en bachata ha sido extraído del vallenato. Y los ejemplos sobran. ¿Quién diría que “El cartero” (conocida también como “Loco de amor”) que hizo famoso a Luis Vargas se sacó de un vallenato? O que éxitos como “Hojas en blanco” y “Qué locos”, popularizado por Monchy & Alexandra, también son adaptaciones del contagioso ritmo colombiano.
Otros títulos: “Cañahuate”, conocido en el país como “¡Ay ombe!”, en voz de Raulín Rodríguez; “Carta de verano”, con Joe Veras; y “Que vuelvas”, interpretada por Alex Bueno.
El vallenato ha tenido tanto éxito en la bachata que la producción “Piel sin alma” (2005) de Raulín Rodríguez, de 10 temas incluidos, ocho son vallenatos. “El negocio de la música es vender, y si adaptar un vallenato o una balada da buenos resultados de seguro que otros también lo harán”, explicó el orquestador y arreglista Dioni Fernández.
Es precisamente lo que ha motivado a merengueros como Fernando Villalona, Alex Bueno, Sergio Vargas, Los Potros, Toño Rosario, El Jeffrey, Pablo Martínez, Darlyn, Eddy Herrera, Julián de Oro Duro y otros tantos valerse de temas que fueron conocidos en baladas y que hoy se escuchan en la radio como parte de una nueva oferta musical.
Época de oro
Indudablemente que la época de oro del merengue fue la década de los 80 y principio de los 90. Un auge de orquestas y de exponentes del ritmo dominicano se evidenció en el país con importante pegada en el ámbito internacional. Y parte de ese éxito se debió a los fusilamientos.
Se recuerda que las adaptaciones se hacían generalmente por sugerencia del disquero. Todas las orquestas, excepto Johnny Ventura, veían limitada su participación en la elección de los temas para grabar, y se hacía como parte del negocio.
Inconvenientes
Un inconveniente para las canciones criollas es que era muy raro que una canción inédita se convirtiera en éxito. A esto se le sumaba como un problema que los compositores dominicanos terminaban enfrentados con los merengueros, luego de que el tema lograba pegarse.
En esa época los disqueros y merengueros se resistían a grabar canciones criollas para evitar problemas legales con los compositores dominicanos.
La adaptación o fusilamiento es un recurso que no sólo es usual en los artistas dominicanos, pues exponentes extranjeros incurren en la práctica. En la salsa, por ejemplo, se acostumbra a eso.
Resultado positivo Uno de los resultados positivos de las adaptaciones es que le ha permitido al ritmo dominicano penetrar en plazas extranjeras y mantenerse. En el caso del vallenato abrió las puertas en Colombia, una de las plazas más importantes para el merengue.
Alex Bueno, Jerry Legrand, La Gran Manzana, Fernando Villalona, Los Hermanos Rosario, Dioni Fernández, Aníbal Bravo y otros grupos sucumbieron a grabar baladas.
Vallenato y merengue Sin lugar a dudas, el vallenato es un protagonista lírico del merengue. Expertos aseguran que más del 50 por ciento de los merengues que han logrado una fuerte pegada en los últimos 40 años son letras grabadas y conocidas en Colombia.
Compositores como Diómedes Días, Keteh Morales, Omar Geles, José Alfaro e Iván Ovalle son responsables de una cantidad de vallenatos que se convirtieron en éxitos merengueros.
Un ejemplo de la década de los 80 fueron los temas “Cal y arena” y “La gota fría”, dos conocidos vallenatos llevados a merengue por Dioni Fernández que le valieron parte de su pegada e internacionalización.
“El vallenato tiene mucha similitud con el merengue. Son letras de gente de pueblo y con mucho sentimiento, pero sobre todo su ritmo hace que sea de gran facilidad su adaptación e incluso hay una modalidad del vallenato que se llama vallenato- merengue”, sostuvo Dioni.
Hoy día agrupaciones como Los Toros Band, Rubby Pérez, Los Hermanos Rosario, Eddy Herrera, Rikarena, Kinito Méndez, Coco Band y otras tienen una plaza segura en Colombia, gracias al merengue que bebió en la fuente del vallenato.