Un movimiento cultural de Houston ha creado librerías clandestinas en respuesta a la suspensión de un programa educativo en Arizona, sobre literatura e historia mexicoamericana.
El movimiento Librotraficante emprendió el pasado marzo una caravana en autobús desde Houston hasta Tucson “cargando más de mil libros donados para la creación de librerías clandestinas”, dijo a Efe el escritor Tony Díaz, su organizador. Entre los textos retirados se encuentran “La Casa en Mango Street” de Sandra Cisneros, “Wood Cuts of Women” de Dagoberto Gilb, y “Zorro”, de Isabel Allende.