El Deporte 1 Septiembre 2012
0 Comentarios
Tamaño texto
BÉISBOL DE AYER
Luis Polonia
LA HORMIGA ATÓMICA
  • LUIS, fue graduado en el idioma inglés, antes de convertirse en un excelente beisbolista a base de talento y agresividad. POLONIA, se dio a conocer desde su incursión en los primeros campeonatos. Estos fueron sus averages, 299, 310, 322, 339 y 333.
Cuqui Córdova

Luego de relatar las actuaciones de Luis Polonia en el béisbol de las Mayores, entramos hoy en escribir todo lo sucedido en la pelota nuestra de República Dominicana.

Conversando con el inmortal Chilote Llenas, que conoce muy bien las odiseas del muchacho de Pueblo Nuevo, este nos refiere que el autor del mote de “La Hormiga Atómica”, lo fue el pelotero Mendy López, compañero de nuestro protagonista, quien tempranamente lo bautizó con ese sobrenombre.

Nos figuramos nosotros que lo haría, porque Luis es pequeño, parecido a una hormiga y atómico, por ser explosivo con el uso del madero. También tenemos la versión, que al principio de la carrera de pelotero de Polonia, le conectó un largo cuadrangular al derecho Silvano Quezada, y el oriental lo sacramentó con el seudónimo de “Luis Polínia”, por motivos de la gran cantidad de líneas que conectaba el cibaeño.

La figura del santiaguense es muy dada a recibir constantemente apodos de todo género, tales como: “El Rey de los cables”, “El Pequeño Gigante”, “El Chiquito de Oro”, “La Hormiga Atómica”, etc., etc.

El mismo año que rompió Luis en el béisbol de las Menores (1984), de inmediato ingresó en el combinado amarillo de las “Águilas Cibaeñas”, el equipo de su patria chica, Santiago, y en esa organización se mantuvo hasta el final de su carrera de pelotero.

En su primera temporada; la de 1984-1985, jugando como siempre en los jardines, comenzó a destacarse en 41 partidos en que se vio envuelto. En ellos, el chiquito sopló 49 hits, incluyendo dos batazos que se fueron detrás de las bardas.

En aquella ocasión, como novato de primer año se robó 10 bases y con sus ágiles piernas anotó 24 vueltas y recibió 18 pasajes gratis.

Su promedio al bate en esa primera oportunidad marcó 299, un punto menos que los codiciados 300 y ya en su segunda campaña (1985-86), arribó a la cifra de 310, producto de 26 hits en 84 turnos al bate.

El hombre que al principio se desempeñaba como instructor de inglés y era considerado demasiado pequeño para jugar un fuerte béisbol, se fue convirtiendo en un jugador de empuje, se embasaba fácilmente y provocaba anotaciones inesperadas. El muchacho se fue desarrollando poco a poco, y ya en su tercera justa, la de 1986-87, aumentó todos sus números, terminando la contienda con un promedio de 322, 58 hits en 180 paradas en el “home”.

“La Hormiga Atómica” estaba en lo de él, dar cables por doquier.

COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario Contraseña