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21 Septiembre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 1:31 AM
El Deporte 7 Agosto 2011
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CON LOS CAMPEONES
Discriminación racial sigue vigente en el béisbol
  • Mario E. Guerrero
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Mario E. Guerrero
megkrantz@hotmail.com

Leyendo esta semana los artículos escritos por el colega Neftalí Ruiz en el periódico El Caribe, sobre las discriminación que existe contra jóvenes haitianos que aspiran a ser firmados como peloteros profesionales, me pareció estar viviendo en los tiempos previo al año 1947 del pasado siglo, cuando aún prevalecía la odiosa barrera racial que impedía a los jugadores de piel negra formar parte de un equipo en el béisbol de las Grandes Ligas.

Los trabajos publicados por Ruiz revelan, que a pesar de haber transcurrido más de 60 años de que Jackie Robinson reivindicara el derecho de los peloteros negros a jugar béisbol en las Ligas Mayores, todavía en muchos aspectos continúa vigente la exclusión de las personas por su origen étnico en este deporte.

Mulatos y negros
Si usted lee los dos primeros párrafos de esta columna y se ubica en una nación de población predominantemente caucásica, usted podría entender, aunque jamás aceptar, los motivos de la segregación.

Sin embargo, el problema adquiere matices de incredulidad, cuando la situación se presenta en un país como República Dominicana, donde predominan los mulatos y negros.

Aunque hay que reconocer, que el rechazo se produce, no sólo por tener estas personas la tez oscura, si no a su condición de negros de ascendencia haitiana.

Es innegable que en la mayoría de los casos, la edad de estos muchachos de padres haitianos, es incierta y difícil de determinar, pero es inexcusable que los reclutadores les descarten de plano una vez se enteran de su origen racial.

Sistema injusto
No vayan a creer que la culpa la tienen los buscatalentos, ya que éstos lo que evitan es perder tiempo y dinero con jóvenes a quienes se les hace casi imposible conseguir documentos de identidad confiables.

Si debemos hallar culpables, busquémoslos en un sistema jurídico injusto que dificulta a los descendientes de haitianos nacidos en el país puedan ser dotados de un acta de nacimiento, ni siquiera como hijos de inmigrantes ilegales.

¿Qué los familiares de estos chicos también son responsables? No me cabe la menor duda de que esto es así, pues muchos de ellos no son declarados por sus propios progenitores.

Sin embargo, igualmente esta situación es producto de las numerosas trabas con que se encuentran estas pobres gentes para realizar cualquier tipo de trámite para regularizar el status migratorio de sus hijos.

Aún con papeles
Pero, el asunto no termina ahí. Todavía teniendo los adolescentes haitianos sus papeles en orden, éstos difícilmente son validados por las autoridades locales de Major League y cuando lo hacen, han transcurrido varios años y el jugador pierde gran parte de su valor original.

Irónicamente, la crisis por la que atraviesan estos muchachos ha empeorado en los últimos años, no obstante el sistema de reclutamiento de novatos por parte de las organizaciones de Grandes Ligas experimentara una profunda transformación, que incluyó la expedición de documentos confiables por parte de las oficialías civiles, pruebas para confirmar la identidad y exámenes antidoping.

Es que a pesar de ello, los papeles de los jugadores haitianos siguen sin pasar las múltiples pesquisas de los investigadores de MLB.

Desechados
Entiendo lo aventurado que se resulta el firmar a un joven en estas condiciones, lo que no comprendo son los motivos para no ficharlos bajo ninguna condición, condenándolos a vegetar indefinidamente hasta que sus habilidades atléticas se ven mermadas por el paso del tiempo.

Así como los equipos de las Ligas Mayores se arriesgan a reclutar peloteros cubanos, sin tener idea de su edad y de su verdadera identidad, igual trato deberían darles a los jugadores haitianos.

Alegarán los directivos de las franquicias que estos jóvenes son mercancía de alto riesgo y la mayoría de veces esto puede ser cierto, pero si ese es el caso, entonces el asunto se soluciona ofreciéndoles un bono más bajo al ficharlos y no desecharlos como una mercancía sin ningún valor.

Solución
El drama social que se deriva de esta situación que viven los prospectos haitianos es muy grave en todos los sentidos, además de que troncha los sueños de superación y progreso de una gran legión de muchachos, merecedores de mejor suerte y una vida digna. Algo hay que hacer para revertir esta tragedia humana.

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