SANTO DOMINGO.- Con el momentum de su lado y el convencimiento de que el de las Águilas Cibaeñas es un buen equipo, pero no tanto como el que anotó 38 carreras en los primeros tres juegos de la serie final, los Tigres del Licey buscarán esta noche empatar la misma y reducirla a un 3-2. El derecho Spike Lundberg, quien abrió el partido del domingo pero fue expulsado cuando sólo habían transcurrido 1.1 entradas por haberle dado un pelotazo a Luis Polonia, tiene la misión de lanzar cinco episodios de calidad en el estadio Cibao.
Del resto se encargaría el tan efectivo como profundo cuerpo de relevo del equipo que ahora dirige Héctor --La Manta-- de la Cruz, quien ha ganado los dos compromisos que ha tenido desde que reemplazara el pasado fin de semana a Tim Tolman.
“Cuando tomé el equipo le pedí a los jugadores que jugaran en equipo y eso es lo que vamos a seguir haciendo”, expresó “La Manta” de la Cruz luego del triunfo obtenido el lunes cinco carreras por una. Para el séptimo y octavo juegos de la serie, él tiene pensado depender de José Mercedes y Ramón Ortiz, quienes fueron explotados en la única salida que han tenido en la ronda final.
Como alineación ganadora no se cambia, es previsible que el Licey seguirá con la misma, con la única excepción de que en la receptoría estará el boricua Wil Nieves y no Mathew Tupman en vista de que hoy el equipo azul tendrá de frente al zurdo Derek Lee.
El día de descanso llegó como un soplo de aire fresco para los brazos de Carlos Mármol, quien desplazó a Oneli Pérez como cerrador del club, de Dámaso Marte, de Guillermo Mota, de Franklin Germán, de Jorge Sosa y del resto de taponeros.
“Todos ellos van a estar disponibles para el partido de mañana (hoy)”, adelantó Francisco Busto, asistente del gerente general Fernando José Ravelo.
Busto indicó que el pitcheo de los Tigres ha demostrado en los últimos dos encuentros que puede silenciar la ofensiva aguilucha.