A finales de la pasada semana, “líderes de la Unión Europea respaldaron destinar fondos estructurales comunitarios” para apoyar a las Pymes y desarrollar programas de fomento del empleo juvenil, con lo cual se busca “compaginar el ajuste fiscal con el crecimiento económico y la creación de empleos”. En adición, la propuesta europea también procura incentivar la formación de los jóvenes, reducir la segmentación de los mercados laborales y rebajar la fiscalidad del trabajo.
Estas medidas no solo parecen lógicas, sino que también parecen ir de la mano con la situación actual del desempleo y de la parálisis de algunas economías del viejo continente.
Datos del Global Employment Trends 2012 señalan que desde que empezó la crisis se reporta un incremento de 27 millones en las personas desempleadas, la mayoría jóvenes, con una tendencia al deterioro del empleo según disminuye el nivel de actividad económica en el mundo. Este estudio también revela que el problema del desempleo es mayor en los jóvenes, siendo la tasa de desempleo juvenil de un 12.7%, casi el doble de la tasa global.
Otro dato importante que arroja este estudio es que durante 2011 el desempleo de los jóvenes en edades entre 15-24 años fue de 74.7 millones, con un incremento de un 6.7% desde 2007. Para 2012 se espera que el desempleo aumente en tres millones de personas, y las proyecciones indican que esta tendencia continuará hasta 2016, a menos que se apliquen políticas activas para la generación de empleo productivo y decente. A este problema se le añade el de la disminución de la productividad y los bajos salarios, los cuales, a la par con el encarecimiento de los bienes y servicios en los mercados, apuestan a un aumento de la pobreza y la marginalidad de una parte importante de la población mundial.
Frente a esto, la Comisión Europea ha empezado a implementar durante este 2012, acciones concretas para atacar el desempleo, y el mecanismo elegido para ello es la dotación de incentivos para la creación y desarrollo de pequeñas y medianas empresas. La Unión Europea ha dispuesto 82,000 millones de euros para combatir el paro en esa zona, de los cuales 10,700 serán redirigidos a la economía con mayor desempleo en el bloque europeo, la española. Reformas en los mercados laborales españoles, así como la formación de jóvenes en áreas con potencial de desarrollo son las prioridades en la colocación de esta cantidad de recursos.
De su parte, Barack Obama, presidente de Estados Unidos de América, está solicitando al Congreso de su país medidas bipartidistas que ofrezcan incentivos fiscales a la pequeña empresa y también para la creación de nuevos negocios. Obama ha sido reiterativo en proponer acciones para la creación de empleos estadounidenses, bajo el entendido de que esto incentiva el consumo y, por vía de consecuencia, la actividad empresarial.
En el caso de América Latina y el Caribe, región muy bien valorada en la reunión de los ricos y poderosos que tuvo lugar en Davos, Suiza, en enero, sobre todo por cómo ha enfrentado la crisis económica mundial, el nivel de desempleo durante 2011 para personas de ambos sexos se ubica en un 7.2%, un poco más alto que el promedio mundial que es de 6.0%. Entre las mujeres latinoamericanas y caribeñas el desempleo es más elevado (8.5%) que entre los hombres (6.2%). Sin embargo, la cosa se complica cuando se analiza el desempleo entre los jóvenes, el cual alcanza un 13.3% en la región latinoamericana, siendo casi tres veces más alto que entre los adultos.
También en República Dominicana la carga más pesada recae sobre la juventud. En efecto, se estima que para 2010 el desempleo entre los jóvenes dominicanos de entre 10 y 19 años fue de un elevado 31.41%, y no ha ocurrido nada extraordinario para pensar que durante estos últimos dos años esta situación se haya revertido. Durante 2010, el grupo de edad 20-39 años, mostró una tasa de desempleo de 16.7%, ligeramente más elevada que el promedio del país que es de aproximadamente un 14.6%, aumentando en el 2011 a un 17.7% (Banco Central, 2012).
Del análisis de la desocupación por sexo se puede inferir que el desempleo en las mujeres dominicanas comprendidas en el grupo de edad de 20-29 años, es el doble del estimado entre los hombres de ese mismo grupo. Así, en el caso de los hombres el desempleo en este grupo (a octubre, 2011), fue de un 12.2%, representando la mitad del desempleo registrado entre las mujeres el cual alcanzó un 25.7%. Por último, se estima que los jóvenes dominicanos entre 15 y 24 años de edad pasarán a ser durante los próximos cincos años, cerca del 21.0% de la PEA, y el 35.0% cuando se amplía el grupo de edad hasta los 29 años, es decir, casi un tercio de esta población.
Como se puede observar, el desempleo está en el centro del debate a nivel mundial. Los países andan buscando fórmulas para resolver este problema o, por lo menos, para minimizarlo. Según el Global Employment Trends 2012, durante esta década será necesario crear unos 600 millones de nuevos empleos, lo cual no parece posible en el inestable estado de cosas de la economía mundial, y con la perdida de la capacidad de la economía mundial de generar nuevos empleos. Pero el problema mayor es la tasa de desempleo juvenil, la cual aumenta con la crisis financiera internacional y la recesión económica global, sin que se vean soluciones de corto plazo auspiciadas por la inversión privada, la producción y el consumo.
De ahí que el fomento a la pequeña y mediana empresa se presenta como una opción viable para la creación de nuevos puestos de trabajo en todo el mundo. Y, junto a la formación, parecen constituir los dos pilares bajo los cuales se generarán “oportunidades reales para los jóvenes” en el futuro cercano.
Tal vez en ese escenario sería útil que los principales candidatos a las elecciones dominicanas del próximo 20 de mayo, pacten y sellen el compromiso de promover el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas dominicanas, con lo cual no solo estarían dando respuesta a un problema de creación de empleos, sino también que se adelantarían a lo que serán los efectos de la crisis económica internacional a la que el Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que habría que enfrentarse durante los próximos tres años.
Pero también estarían dando respuesta a los problemas de empleo de un sector juvenil que, por la cantidad de votos que representan, pudieran estar decidiendo las próximas elecciones nacionales.