Economía y Negocios 4 Septiembre 2008
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Estrategia
Industria gráfica imprime dinamismo a Pymes
  • La Ciudad Colonial ha sido una zona característica para la instalación de pequeñas y medianas empresas gráficas.
Jairon Severino
jairon.severino@listindiario.com
No todas las necesidades que acosan a las micro, pequeñas y medianas empresas dominicanas están relacionadas con la falta de recursos. Hace falta dinero y en eso hay coincidencia, pero no todo el problema está ahí. Los programas de apoyo financiero no dan abasto a la creciente demanda, pero en muchos casos se trata de actitud y de planificación estratégica en la que el personal debe entender que los resultados dependerán de sus acciones.

En el caso de la industria gráfica la mayoría está enmarcada en el segmento de pequeñas y medianas, por lo que también padecen las mismas carencias que las de su género. Uno de sus principales retos está en la inversión en tecnología, pues la competencia es dura en el sector si se toma en cuenta que la oferta es ampliada.

A pesar de los problemas, la industria gráfica dominicana está entre las primeras en el área. En algunos casos hay empresas que exportan parte de su producción o son contratadas para hacer impresos aquí, pero que su mercado de distribución está en Puerto Rico, Haití y otras islas de las Antillas Menores.

Los registros indican que desde principios de la década del 70, en República Dominicana se registró un crecimiento en el número de pequeñas imprentas, entre las cuales existían las que se dedicaban a la impresión de material publicitario y propagandístico contra el régimen de aquella época. Muchas de esas empresas se convirtieron en negocios prósperos y se mantienen en el mercado a pesar de las dificultades que el entorno comercial trajo con la apertura y las nuevas tecnologías. Todavía hay máquinas de imprenta que datan de esas épocas. Hubo épocas en las que en la mayoría de las provincias existía una pequeña imprenta. Actualmente, Santo Domingo, Distrito Nacional, Santiago, La Vega, San Francisco de Macorís y otras ciudades del Sur y del Este cuentan con pequeñas imprentas.

En el Distrito Nacional la Ciudad Colonial se ha caracterizado por ser un centro que alberga un gran número de pequeñas y medianas imprentas, las cuales tienen más de 30 años en servicio. Algunas han desaparecido producto de la falta de gerencia y actualización, pero también por no poseer los recursos suficientes para competir con tecnología de punta.

Según el estudio de “Impacto en los Sectores Papel, Empaques e Industria Gráfica Dominicana”, las características más predominantes en estas industrias son las siguientes: El numero de empresas vinculadas a las artes gráficas es inexacto, pero las estimaciones indican que hay entre 1,500 y 1,800 Pymes, de las cuales sólo 300 se encuentran registradas en la Asociación Dominicana de Industrias Gráficas (ADIGA).

Señala que las empresas de artes gráficas (incluye edición e impresión de libros, mapas, talonarios, etiquetas, envolturas, revistas, periódicos, publicaciones, material promocional, otras) son empresas en su mayoría de menor escala, que están altamente vinculadas a los servicios locales que demandan otras empresas e industrias, para el desenvolvimiento de sus operaciones.

Según el levantamiento de informaciones que hizo Proempresa, las empresas gráficas generan un gran volumen de empleo, logrando alcanzar un impacto positivo en la economía de todo el territorio nacional, ya que están diseminadas por todo el país. La estrategia de mercadeo coherente de la industria gráfica en su conjunto es ausente en el sector.

Un elemento común que surgió como aspecto clave en el marco de las reflexiones y los diálogos con representantes del sector empresarial, fue la cultura empresarial del sector de la pequeña empresa, en sentido general, y de la pequeña empresa gráfica de manera particular.

Sobre su desempeño gerencial se estableció que no dista del sector en sentido general, pues los resultados indicaron que es bajo. En ese contexto es importante destacar que la inserción de las pequeñas empresas dominicanas a la economía global y a los diferentes acuerdos de libre comercio, “dependerá de la actitud de cada empresario y empresaria en procurar que su negocio haga la transición de una cultura de gestión basada en procedimientos estáticos a una cultura de aprendizaje y de mejoramiento continuo, capaz de reaccionar de acuerdo con las exigencias del mercado y de la capacidad de interacción con otras empresas para conformar la fuerza necesaria para enfrentar las amenazas externas”.

En consecuencia, indica, es imperativo adoptar una cultura empresarial diferente, basada en empresas inteligentes, capaces de aprender y de renovarse sobre su propia práctica empresarial. Esto implica un cambio de actitud y de apertura que permita que la experiencia del día a día pueda ser utilizada como tema de discusión, de reflexión y de aprendizaje. Esto requiere de empresarios y de empresarias con disposición de compartir experiencias a todos los niveles de la empresa y con otras empresas. Estas conclusiones fueron el resultado de un proceso diálogo que realizó Proempresa con los industriales del sector, al cual  lo denominó “Mesas de Concertación”.

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