En una construcción hay muchos oficios, pero los más riesgosos son los que se hacen sobre andamios.
En el suelo un pintor puede ser más preciso que un cirujano, pero cuando está cinco metros del suelo se parece mucho a un malabarista que corre el riesgo de caerse y morir si da un paso en falso.
En vista del riesgo se crearon reglas. El 17 de octubre del 2006 el Poder Ejecutivo emitió el decreto 522-06 en el cual estableció el reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo, y cuya misión de hacerlo cumplir está bajo la responsabilidad del Ministerio de Trabajo.
El reglamento lo primero que establece es la razón para usar un andamio. “Cuando el trabajo no puede ejecutarse con plena seguridad desde el suelo o de una parte del edificio o de otra estructura permanente se deberá montar y mantenerse en buen estado un andamiaje”.
Enfatiza que siempre deben planificarse y construirse con suma cautela para evitar que se desplomen. Si son de madera, ésta debe ser de excelente calidad, y como sucede que muchas veces son reutilizadas, el reglamento también exige que estén en buen estado.
Tampoco pueden ser un “pedacito”. Deben ser de espesor grueso, que en el caso de los que son de metal, como mínimo, debe tener cinco centímetros de grueso.
Anchura
Todas las plataformas de andamios que estén construidas a más de dos metros debe tener barandas con un mínimo de 90 centímetros de alturas, con una barra intermedia y además un rodapié de diez centímetro de altura mínima en toda la periferia. En este caso la anchura mínima es de 60 centímetros.
Los armazones que estén a más de un metro y medio de altura deberán tener escaleras y cuando haya peligro de caídas de materiales del exterior deberán tener un red que cubra la barandilla, de forma que el andamio quede cerrado en su perímetro.
“Las estructuras de los andamios deben estar apoyadas sobre zapatas que puedan resistir los esfuerzos de las cargas transmitidas y ser compatibles con la resistencia del suelo”, establece el reglamento.
Los metálicos
Pese a la madera también existe el metal para hacer andamios. Deben cumplir los mismos criterios generales de seguridad. Es decir, que protejan al trabajador de que algo que le pueda caer o de que se pueda ir hacia atrás.
Porque son de metal deben estar a cinco metros como mínimo de la líneas eléctricas a menos que estén aisladas.
Igual que los de madera deben ser siempre inspeccionados antes, durante y después de su uso por las personas competentes. Rol que bien puede ser cumplido por el carpitero de la obra y luego por el ingeniero.
“Deben ser especialmente revisados después de cualquier modificación, período de no utilización, exposición a la intemperie, sacudidas sísmicas, o cualquier otra circunstancia que hubiera podido afectar a su resistencia o a su estabilidad”
POCAS COMPAÑÍAS ENTREGAN PLANES
UN PROBLEMA
La Dirección de Higiene y Seguridad del Ministerio de Trabajo es el departamento que se encarga de recibir los programas de salud que las empresas deben entregar.
Del total de 27 sólo 3 del sector construcción han sometido planes de salud. De acuerdo a funcionarios del departamento consultados pocas empresas llevan sus programas. Según explicaron cuando un trabajador se accidenta por caerse de un andamio la información se conoce por los sindicatos y no por las compañías constructoras o los ingenieros, quienes contratan a los trabajadores de la construcción.