La creencia de que con el llenado lento del cilindro de gas se logre un mayor rendimiento del combustible ha generado un negocio paralelo e implícito entre clientes y empleados de las estaciones de GLP, que consiste en el pago de una propina de entre RD$10 y RD$50 para evitar que el expendio se haga rápido.
Consultado sobre este particular, Domingo Baret, representante de 30 estaciones de GLP, manifestó que las envasadoras donde se lleva a cabo esta práctica pierden entre RD$400 mil y RD$500 mil por mes, por lo que han colocado supervisores en los puntos de despacho y han cancelado una gran cantidad de empleados que cometían ese fraude.
Según dice, muchas personas han comprado la idea de que cuando despachan el gas lentamente les rinde más que cuando se lo echan rápido, por lo que pagan a gusto una propina a los vendedores que en ocasiones supera el costo de un galón de GLP.
Mientras que la encargada de Inspección y Vigilancia y el subdirector técnico de ProConsumidor, Rita González, José del Carmen Valenzuela, manifestaron que si los dispensadores de no cuentan con una calibración adecuada podría ocurrir que el flujo del combustible no marque correctamente la cantidad.
Sobre a la creencia de que en algunas ocasiones los vendedores llenan los cilindros con aire, Valenzuela informó que eso es un mito, porque “cuando está pasando el GLP por el medidor es en forma líquida y solamente se convierte en gas cuando se va a utilizar en la estufa. Ambos funcionarios hablaron en un acto de apoyo a ProConsumidor ante las últimas medidas.